Con un consumo de patata en fresco a la baja en España, Princesa Amandine sigue revolucionando el lineal con una propuesta diferencial que además “contribuye a dinamizar la categoría”, afirma Jean Michel Beranger, director de la Asociación Princesa Amandine.
“Somos la única marca capaz de ofrecer la misma variedad de patata durante todo el año, con unas características constantes y fácilmente reconocibles por el consumidor”, detalla Beranger, quien insiste en que “esto aporta diferenciación y valor añadido dentro del lineal de patata fresca”.
Hoy Princesa Amandine tiene en Madrid y Barcelona las ciudades con mayor demanda, si bien está presente en todo el mercado español, tanto en cadenas de supermercados nacionales como regionales.
“Seguimos trabajando en ampliar nuestra presencia en el mercado”, señala Beranger y apunta, de nuevo, a “cadenas regionales y a aquellos entornos más alineados con el posicionamiento de la marca” como sus principales objetivos de expansión.
Sobre su consumidor, el perfil está claro: urbano, con un interés creciente por la calidad y la experiencia gastronómica. Y precisamente por ello, sus últimos avances de marca han consistido en reforzar su posicionamiento como patata de carne firme, poniendo en valor atributos especialmente valorados por el consumidor, como su capacidad para mantener la textura durante la cocción. Y es que, ¡cuando la cueces… ¡no se deshace!












