La horticultura del centro de Europa no está acostumbrada a las altas temperaturas, y los cultivos disparan sus producciones. El inicio de la campaña de cereza y albaricoque austriaco ha venido marcado por un golpe de oferta por las altas temperaturas y los mayoristas presionan sobre el precio para que las partidas salgan al mercado.
Es cierto que cuando entra en circulación las ciruelas y los albaricoques austriacos, la oferta importada de fruta de hueso frena su inercia en Austria. Pero también es cierto que «las cadenas presionan con la oferta importada para que la oferta austriaca baje precios», señala el informe de junio de la consultora AgrarMarkt Austria.
La región austriaca de Estiria es testigo de como las olas de calor han dificultado la recolección de la fruta de hueso temprana.
Hay un aumento de la oferta que ejerce presión sobre el precio, y ha sido la apuesta por el riego localizado lo que está salvando los cultivos.
«El uso de riego localizado ha sido requisito fundamental para elevar el rendimiento y la calidad de la fruta de hueso en Austria», expone AgrarMarkt Austria.
De las hortalizas es mejor no hablar, porque el calor ha disparado la oferta y los precios están en algo más de 0,60 euros por pieza de pepino largo o la unidad del California a 0,65 euros o la rama a 1,78 euros por kilo.














