Los supermercados han ido ganando peso en el último lustro como canal de compra preferido por los consumidores para la adquisición de ciruelas. Un avance que se produce en detrimento de otras vías que van perdiendo relevancia, como los mercados de abastos o la venta ambulante.
En 2024, la ciruela registró una recuperación en su precio, que rozó los 2,70 euros por kilo por primera vez en los cinco años anteriores, frente a los 2,54 euros de 2023, o los 2,4 euros del ejercicio de 2022.
En cualquier caso, el consumo de esta fruta de hueso sigue cayendo en los últimos ejercicios aunque a un ritmo lento. Estas cifras adversas coinciden con una parte productiva también en crisis. Y es que, el sector es uno de los que más se ha visto afectado por la reconversión de la fruta de hueso.
Penetración
Dentro de la familia de la fruta de hueso, la ciruela nunca ha llegado a los niveles de penetración en los hogares que presenta, por ejemplo, el melocotón, superiores al 74 %. En su caso, este porcentaje ha sido del 61 % en los años más favorables.
Este descenso de la penetración de la ciruela en los hogares no es más que otro reflejo del mal momento que atraviesa la fruta de hueso en general, cuyo consumo ha pasado de casi 10 kilos por persona y año hace cinco años a unos 7 kilos.
















