En pleno proceso de reestructuración, Campo y Tierra del Jerte afronta una nueva campaña de cereza en el Valle del Jerte con el objetivo de “recuperar nuestra cuota de mercado histórica en el campo”, afirma Eduardo Lambás, su director comercial.
Para este año, sus previsiones apuntan a un potencial productivo de 5 millones de kilos, gracias a sus producciones propias y sus acuerdos con agricultores, que destinarán prácticamente al 50 % al mercado nacional y de exportación.
Desde el punto de vista productivo, abogan por el crecimiento orgánico, fruto de la renovación varietal en sus campos propios, la potenciación de sus agricultores actuales y la incorporación de nuevos. Además, han trabajado en la ampliación de su ventana comercial, buscando sobre todo adelantar la cosecha.
Comercialmente, ponen el foco, en el corto plazo, en la consolidación de mercados y, poco a poco, en la ampliación de destinos. En este sentido, Lambás avanza que “tenemos un importante volumen de venta comprometido en Alemania” y apunta a Reino Unido, Países Bajos y Países Escandinavos como mercados potenciales a medida que aumenten esos volúmenes. “Estamos obligados a crecer”, insiste.
Iniciaron su nueva campaña en la última semana de abril. Aunque, en un principio, la climatología favoreció la calidad de la fruta, las últimas lluvias han añadido incertidumbre. Aun así, la cereza llega a un mercado “vacío de producto” y que espera la fruta nacional.

De cara al futuro, y con el fin de mantener su actividad los 12 meses en sus instalaciones de Malpartida de Cáceres, su nueva estrategia empresarial pasa por la diversificación de su gama de productos y la ampliación a ventanas a largo plazo a través de nuevos socios estratégicos.















