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Patata |

Udapa recolecta un 30 % menos de patata alavesa esta campaña

Las altas temperaturas han adelantado y acortado la cosecha, además de impactar en los rendimientos, con mermas entre un 20-40 %, según la cooperativa.

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Las altas temperaturas del verano, así como la ausencia de precipitaciones han hecho que la campaña de recolección de la patata de Álava haya sido una de las más tempranas y cortas de la historia de Udapa. Para finales de agosto varios productores ya habían empezado a recoger sus cosechas, y prácticamente un mes después, desde la cooperativa alavesa han dado por finalizada la campaña.

Además de adelantar la recolección unas semanas con respecto a un año normal, el intenso calor y la falta de lluvia han ocasionado una merma en la producción de entre un 20 % y un 40 %, dependiendo de las fechas de siembra y de la rotación de las parcelas. Y es que, “la patata sufre mucho con el calor, y por eso paraliza su tuberización y genera tubérculos de menor calibre”, explica Jon Legorburu, técnico agrónomo de Udapa.

Con todo, la cooperativa ha recolectado cerca de 9 millones de kilos, un 30 % menos de media de lo que hubiera obtenido en una campaña con unas condiciones climatológicas más propicias.

Afortunadamente, la calidad de la patata es buena ya que el cultivo apenas ha sufrido enfermedades fúngicas a lo largo de su ciclo vegetativo, por lo que, tal y como aseguran desde la cooperativa, “nos encontramos ante un producto que presenta un buen estado sanitario y unas características adecuadas tanto para su conservación, como para su comercialización y consumo”.

De hecho, la comercialización de la patata de Álava con Eusko Label comenzó a mediados de septiembre, pero todo hace indicar que esta vez la campaña será algo más corta de lo habitual.  “Por lo general, solemos alargar la venta de la patata alavesa hasta los meses de marzo o abril, pero este año, debido a la bajada de la producción, prevemos finalizarla antes”, comenta Legorburu. “Por suerte, cada vez son más los y las consumidoras que entienden que nos encontramos ante un producto estacional, y por ello lo aprecian más”.

Firme apuesta por Edurne

Una de las cuestiones que más inquietud genera dentro del sector agrario es la creciente necesidad de tener que adaptarse a un escenario agroclimático cada vez más exigente y variable, que obliga a replantear la gestión de los recursos hídricos, especialmente en cultivos de elevada demanda como es la patata.

“Llevamos dos campañas seguidas de bajas producciones, así que tenemos que trabajar con variedades más rústicas y resilientes, que sean capaces de mantener un comportamiento agronómico adecuado bajo condiciones de estrés térmico e hídrico”, añade Legorburu. “Por eso, desde Udapa llevamos varios años apostando por Edurne, una nueva variedad desarrollada junto a NEIKER, la cual está mostrando un potencial muy interesante para responder a estos retos.”

De piel fina y carne de color amarillo claro, esta nueva variedad se caracteriza por ser fácil de lavar y pelar, y por poseer una buena aptitud tanto para freír como para cocer, haciéndola idónea para su consumo en el hogar. Además, se trata de una patata más productiva que otras variedades presentes en el mercado, por lo que ayuda a mejorar la eficiencia del cultivo.

Desde la cooperativa ya han empezado con la comercialización de esta variedad a través de las cadenas de la gran distribución, por lo que esperan que la acogida por parte de las y los consumidores sea buena. “Si Edurne tiene una buena aceptación comercial, en los próximos años iremos ampliando las hectáreas destinadas a su multiplicación, para que así nuestros productores también puedan obtener una mayor rentabilidad por sus cultivos”, aclara el técnico de campo.

Y es que en Udapa tienen claro que, un alimento tan saludable y básico en nuestra dieta como es la patata impulsa economías locales y genera vida en el entorno rural, por lo que seguirán trabajando para que en el futuro este tubérculo siga siendo un cultivo clave en el territorio.