La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) ha estimado que, desde que comenzó el conflicto en Oriente Medio, sus asociados se han visto obligados a absorber un sobrecoste en energía de 90 millones de euros, lo que «ejerce una enorme presión sobre la cadena» agroalimentaria.
En un comunicado, esta patronal ha explicado que dicho sobrecoste se ha producido en un contexto en el que la cadena agroalimentaria está haciendo «un gran esfuerzo de absorción de los costes», como lo demuestra que el Índice de Precios de Consumo (IPC) de alimentos y bebidas de junio se haya moderado hasta el 1,9 %.
Asedas ha destacado que los supermercados están invirtiendo del orden de 3.000 millones de euros anuales en la renovación de tiendas y plataformas logísticas, «que incluyen medidas de eficiencia energética», con vistas a estar preparados para la imprevisibilidad del mercado.
«Aun así, el impacto del conflicto en Oriente Medio es importante y, tras unas semanas de desescalada, ahora preocupa que se puedan dar pasos atrás en la recuperación de la normalidad y su consiguiente impacto en la cadena», ha añadido.
La patronal ha alertado de que la incertidumbre geopolítica y los posibles efectos de segunda ronda en forma de incremento de intereses, salarios, alquileres y otros costes hacen «muy difícil» prever cómo el sector abordará el segundo semestre del año.
A pesar de este contexto, ha asegurado que «la distribución alimentaria seguirá ejerciendo de contención ante los incrementos de costes en todos los operadores de la cadena, para así garantizar el suministro de productos de primera necesidad a los precios más reducidos posibles para los consumidores».












