FyH Revista
Sólo el 42,5 % de los consumidores incluye frutas y verduras en su cesta online.
Consumo y tendencias, Retail |

¿Se mantiene la cadena de frío? La pregunta que marca la compra de frescos por internet

La frescura es la máxima prioridad para más del 96 % de los consumidores que solo compran en tiendas físicas.

3 min de lectura

La compra de productos frescos por internet obliga a las empresas de distribución a preservar la cadena de frío, una garantía para mantener el buen estado de los alimentos y vencer -además- las resistencias que puedan tener algunos consumidores hacia la compra «online».

El último estudio del Observatorio de comercio electrónico de alimentación, difundido recientemente por la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), analiza por qué algunos consumidores siguen rechazando el comercio electrónico en gran consumo.

El principal freno está en la importancia que dan ciertos tipos de consumidores a la frescura: esa es la máxima prioridad para más del 96 % de quienes solo compran en las tiendas físicas («offliners») y de los que dejaron de hacerlo por internet (antiguos usuarios).

En ellos prima la sensación de control, la elección y la experiencia de compra, marcada por la necesidad de que los productos escogidos lleguen «muy frescos», frente a los posibles problemas tecnológicos del «e-commerce», solo mencionados por un 32 % de los «offliners».

La prueba de los frescos

Para el profesor asociado de la Universidad Autónoma de Madrid Gonzalo Moreno, uno de los autores del informe, hace falta «fomentar la confianza en la cadena de frío, exponer los productos frescos en el supermercado y lograr que lleguen en buen estado».

«Hay determinadas categorías de frescos como la verdura que tienen más facilidad para romper esa barrera entre los consumidores si llegan en buenas condiciones», afirma Moreno.

Los productos frescos presentan los niveles más bajos de compra «online» habitual, incluso entre los que solo recurren al comercio electrónico: solo el 24,2 % de ellos adquiere pescado; el 33,3 %, carne; y el 42,5 %, frutas y verduras, frente al 60 % que rozan los congelados.

«La barrera no es tanto la cadena del frío como la búsqueda de la percepción sensorial de la compra de alimentos frescos«, aseguran a Efeagro fuentes de Asedas.

A su juicio, el hecho de que la conservación de los alimentos se perciba como una barrera «tiene mucho que ver con el interés por adquirir los productos frescos en el propio establecimiento para elegirlos en función del grado de madurez u otros aspectos».

El estudio concluye que, cuanto mayor es la experiencia de compra «online», mayor es la confianza de que los productos lleguen en correctas condiciones.

En cualquier caso, los consumidores reclaman cada vez más información sobre aspectos nutricionales y de conservación de los alimentos, incluida la cadena de frío.

Medidas para mantener el frío

Las empresas de distribución tienen «muy en cuenta» el mantenimiento de las temperaturas adecuadas en el reparto de la cesta de la compra, compuesta por diversos productos.

Actualmente, la tecnología permite contar con vehículos adaptados y, en un mismo pedido, se realiza la separación en lotes de los productos que necesitan diferentes tratamientos, de modo que lleguen en buenas condiciones al domicilio del consumidor, afirma la patronal.

En un contexto en el que «el modelo híbrido se consolida y ofrece alternativas de compra de todo tipo de productos», la fidelidad a la tienda física está ayudando también a reforzar el canal «online» sobre la base de la confianza que generan los supermercados, según Asedas.

Junto a las cadenas y empresas de logística, el reparto a domicilio cuenta con las plataformas de «delivery».

La directora comercial de Just Eat, Paula Pascual, asegura que su objetivo es «facilitar la comodidad diaria de los usuarios entregándoles cualquier producto que quepa en una mochila, lo que incluye alimentos que requieren refrigeración».

Para que la cadena de frío se mantenga intacta, sus repartidores utilizan mochilas térmicas, diseñadas para preservar la temperatura del producto, y los tiempos de entrega son «reducidos», gracias a su desplazamiento en moto o bicicleta eléctrica.

«Esta combinación de equipamiento adecuado y rapidez asegura que los pedidos lleguen al consumidor en perfectas condiciones sin necesidad de una infraestructura logística adicional», añade la responsable de Just Eat, que también ofrece productos congelados de grandes superficies y establecimientos especializados y, ahora en verano, distribuye los helados de distintas empresas.