La cooperativa Las Marismas de Lebrija (Sevilla), que tiene capacidad de transformación de cuatro millones de kilos diarios de tomate fresco, ha superado el ecuador de la campaña de tomate de industria con 1.200 hectáreas de cultivo, con un rendimiento previsto de 110 toneladas por hectárea y 300 empleos directos.
En un comunicado el director general de Las Marismas, Eugenio Ferreira, ha explicado que “la transformación de tomate de la cooperativa genera valor añadido en origen y mantiene actividad industrial vinculada directamente al territorio”.
Además, la producción de tomate transformado de Las Marismas tiene una orientación internacional y aproximadamente el 90 % del producto elaborado se destina a exportación, principalmente a mercados europeos como Alemania, Francia, Italia, Países Bajos, Portugal, Polonia, Austria, Finlandia, Suecia, República Checa, Estonia o Lituania, además de Reino Unido.
Uno de los elementos diferenciales del modelo de Las Marismas es la proximidad entre las explotaciones y la fábrica, ya que el tomate procede de parcelas situadas en un radio máximo aproximado de 15 kilómetros, lo que permite reducir los tiempos entre recolección y transformación hasta situarlos entre cinco y ocho horas.
Las Marismas elabora pastas y salsas de tomate en diferentes concentraciones, refinaciones y envases, con usos industriales como bases para salsas, pizzas, platos preparados, sopas, cremas, tomate frito, kétchup y otras elaboraciones.
Fundada en 1979, cuenta con 480 agricultores vinculados, una superficie agrícola de referencia de aproximadamente 14.500 hectáreas y una actividad centrada en cultivos como tomate de industria, coliflor, brócoli, cebolla morada, pimiento y zanahoria.

La comercialización de tomate concentrado supone actualmente alrededor del 65 % del volumen de negocio de la cooperativa.














