Según datos del último Observatorio de Comercio Electrónico en Alimentación de Asedas, los consumidores que solo hacen la compra on-line avanzan 1,2 puntos porcentuales anuales, mientras que los que hacen la compra tanto on-line como en tienda física suman 1,4 puntos porcentuales y son ya un 30,8%.
A su vez, los consumidores que solo optan por la tienda física retroceden 2,6 puntos porcentuales y representan el 62%.
De acuerdo con el trabajo, superada completamente la crisis inflacionista, desde 2024 se confirma el avance de la compra digital, que se apoya en la convivencia entre canales.
Asimismo, el documento constata que los consumidores no están abandonando los supermercados para comprar on-line, sino que están convirtiendo su supermercado habitual en su proveedor digital.
Así lo confirma el 48% de los mixtos encuestados y el 57% de los onliners. De manera generalizada, la mayor confianza va hacia el supermercado tradicional.






