La cooperativa Hoogstraten anuncia el inicio de su temporada de cerezas en sus 10 hectáreas en la finca de Merksplas, para un mercado donde tan sólo un tercio de los belgas consume esta fruta.
La cooperativa ha adelantado la cosecha en una semana con variedades muy tempranas y una oferta muy limitada, por lo que los precios de salida serán altos.
La cooperativa Hoogstraten espera recolectar en esta campaña sobre los 120.000 kilos de cerezas, que irán a parar en su totalidad al mercado belga.
Para esta cooperativa, la cereza «es una producción pequeña, pero nos complementa perfectamente con la producción de arándanos y fresas», señala Shannen Dienn, gerente comercial de frutas de la cooperativa.












