La agricultura regenerativa puede ayudar a reducir hasta en un 80 % las pérdidas agrícolas por episodios de inundaciones como la dana que afectó al campo valenciano, según un estudio difundido este viernes por la Alianza Europea para la Agricultura Regenerativa (EARA, por sus siglas en inglés).
La dana de octubre de 2024 causó más de 230 fallecimientos y generó pérdidas superiores a los 20.000 millones de euros, agravadas por la degradación de las tierras agrícolas.
El estudio de esta red de agricultores independientes sostiene que la transición hacia ese modelo regenerativo se puede lograr en cuatro o cinco años, invirtiendo algo más de 1.000 millones de euros.
Esta cantidad representa menos del 5 % del coste estimado de los daños de la pasada dana y el 8,5 % de los fondos destinados a la recuperación (que sumaron 12.200 millones entre las partidas nacional y europea).
Además, esa transición puede eliminar el 80 % de las pérdidas agrícolas totales por inundaciones, según el informe, que ha analizado 316.000 hectáreas de tierras agrícolas valencianas.
Las distintas formas de agricultura regenerativa, por ejemplo, pueden reducir casi un 60 % la escorrentía superficial, frente a la gestión convencional, donde el 86 % de la lluvia se convierte en escorrentía superficial durante un episodio de lluvias torrenciales.
En concreto en Valencia, dicho cambio de modelo agrícola puede contribuir a la retención adicional de más de 200.000 millones de litros en el suelo en comparación con los sistemas convencionales.
La gestión regenerativa está relacionada con la reconstrucción de la materia orgánica del suelo, la reducción del uso de maquinaria, la no labranza y el mantenimiento de la cubierta vegetal, entre otras prácticas.
Esta forma de agricultura permite, además, disminuir casi todos los deslizamientos de lodo y la erosión de la capa superficial del suelo en los campos agrícolas, según la alianza.
EARA ha destacado que, aunque el análisis se centra en Valencia, las oportunidades que ofrece la agricultura regenerativa se pueden aprovechar en otros contextos a nivel mundial.
En 2021, los desastres naturales generaron más de 211.000 millones de euros en pérdidas económicas totales en el mundo, de los que solo 88.000 millones estaban asegurados.
Entre las conclusiones del estudio destaca el papel de la agricultura regenerativa como una «solución rentable para construir resiliencia y situar a los agricultores y las comunidades rurales en el centro de la mitigación de desastres climáticos».













