F&H: El sector de la patata disfrutó de un período 2021-24 muy positivo, mientras que 2025 fue un año complejo. ¿Qué le dice su ‘olfato’ para este 2026?
Javier Amutio (J.A.): “Cada año es diferente. 2025 fue complicado por un exceso de plantaciones. La superficie se elevó en 4.000 hectáreas más con mala planificación, un exceso de oferta y un mercado con incapacidad para consumir este excedente. Hoy tenemos una reducción de superficie rondando el 20-25 % y estaremos en la misma situación de los ejercicios de 2021 a 2023”.
F&H: ¿Tiene España una masa superficial crítica?
J.A.: “Tenemos una masa superficial crítica, pero, sobre todo, estamos perdiendo consumidores debido a que la patata ha dejado de ser barata y tiene un precio como cualquier otro producto. Ante el precio de la patata, se opta por arroz y pasta al ser alimentos accesibles. Además de lo anterior, la juventud ya no consume en casa y ahora se llevan los elaborados de patata. Hay más platos preparados y hemos perdido un 11 % en cuota de mercado en patata fresca en los últimos 5 años”.
F&H: Pero la patata es una de las categorías más consumidas entre los españoles…
J.A.: “España consume sobre los 22 kilos per cápita, frente a los casi 70 kilos de Portugal. Tenemos un consumo muy escaso”.
F&H: ¿Puede marcar la campaña la inexistencia de patata española extratemprana?
J.A.: “Vamos a tener menos oferta por el fuerte viento en la zona de Cartagena y entrará más patata de Francia por el precio, luego se regulará el mercado”.
F&H: ¿Es necesaria la presencia de tanta patata francesa?
J.A.: “Somos deficitarios en patata y tenemos que recurrir a otros orígenes. Desde octubre hasta abril, tenemos que compartir espacio”.











