FyH Revista
Nico Van Vliet, Downstream Integration Lead, y Francisco Sabio, Country Manager de Yuksel Seeds en España.

El YES de Yuksel a la agricultura ‘high-tech’

La casa de semillas abre las puertas de su Yuksel Experience Showcase en Países Bajos, donde testa variedades que se producirán en todo el mundo en invernaderos de alta tecnología y busca la conexión con todos los eslabones de la cadena para generar valor compartido.

3 min de lectura

El Yuksel Experience Showcase (YES) de Yuksel Seeds abrió sus puertas hace apenas un mes en el Delphy Improvement Centre de Bleiswijk (Países Bajos), con un doble objetivo. Por un lado, conectar la innovación genética con las necesidades del mercado, ofreciendo soluciones de alto rendimiento a agricultores de todo el mundo y, por otro, impulsar el desarrollo de variedades adaptadas a su cultivo en invernaderos de alta tecnología.

“Queremos abrir nuestro abanico varietal y expandirnos a nuevos mercados”, afirmó Francisco Sabio, Country Manager de Yuksel Seeds en España, quien apuntó a orígenes como Rusia, México y Canadá, entre otros muchos, donde “el modelo ‘high-tech’ está creciendo día a día”.

Precisamente para impulsar esta expansión, la casa de semillas se ha instalado en el Delphy Improvement Centre, centro de innovación global independiente en el que, como Yuksel, están presentes una decena empresas obtentoras. Y para conocer el YES, la compañía organizó a principios de mayo un press-trip en el que participó la revista F&H.

El YES de Yuksel a la agricultura ‘high-tech’
Yuksel está testando 21 variedades de tomate en su YES.

El YES

En sus 150 metros cuadrados de ensayos, Yuksel está testando actualmente 21 variedades de tomate pertenecientes a 8 segmentos distintos, sobre todo mini plum y heirloom, 16 de ellas además con la resistencia al virus del rugoso, que cosechan entre abril y octubre.

“De momento, no contamos con luz artificial en el invernadero”, detalló Nico Van Vliet, Downstream Integration Lead de Yuksel Seeds, quien avanzó que no descartan usarla también en el corto plazo.

Controlan las condiciones climáticas, esto es, temperatura, humedad, radiación…; así como los rendimientos por metro cuadrado, calidad del fruto (brix, acidez, firmeza), vida útil o consumo de agua e insumos.

“Cuando tienes un invernadero de alta tecnología y puedes controlar estos parámetros, los resultados son extrapolables a cualquier parte del mundo”, afirmó Van Vliet.

Conectando con la cadena

Pero la casa de semillas no quiere quedarse solo en la innovación varietal, sino que busca la conexión con el resto de la cadena. De este modo, el YES es además un espacio de intercambio con productores, comercializadores y ‘retail’.

“No sólo tenemos que poner el foco en el consumidor, sino en todas las partes de la cadena, desde el productor al supermercado pasando por la logística”, detalló Van Vliet y añadió: “Tenemos que asegurar el valor para todas las partes”.

El YES de Yuksel a la agricultura ‘high-tech’
La compañía cuenta con un showroom donde se pueden degustar sus variedades.

En este sentido, y más allá de la innovación y la “creación de demanda” de nuevas tipologías de tomate, Yuksel pone el foco en el suministro ‘all year round’. “La demanda es un aspecto crítico para los supermercados y también para los proveedores, que buscan un mismo producto durante todo el tiempo y, sobre todo, un mismo sabor”, comentó.

Precisamente por ello, trabajan para garantizar esa consistencia en la oferta buscando variedades que mantengan el color, sabor, textura… “sin ser la misma”.

Sobre el Delphy Improvement Centre

“Nuestro objetivo es generar conocimiento para los productores”, afirmó Eric Poot, responsable de desarrollo del Centro, quien señaló que centran su actividad investigadora y de transferencia en los principales cultivos de valor de Países Bajos.

“Somos especialistas en la producción y el proceso de cultivo”, insistió y avanzó cuáles son actualmente las líneas de investigación que mantienen en marcha. Así, apuntó a la reducción del uso de energías fósiles en los invernaderos holandeses –“nuestro objetivo es lograr un cultivo que no dependa de energías fósiles en 2040”, afirmó-, así como a minimizar la aplicación de tratamientos químicos o la introducción de robots que cubran las necesidades de mano de obra actuales.

El YES de Yuksel a la agricultura ‘high-tech’
Eric Poot, responsable de desarrollo del Delphy Improvement Centre.

El Delphy se encuentra a apenas unos metros de la Universidad de Wageningen, conformando un punto neurálgico de la innovación en agricultura.