El consumo de melón se dispara durante el verano en relación al resto del año y, de hecho, la ingesta en estos meses supone en torno al 75 % de su consumo total, que se ve refrendado por las nuevas tendencias.
“Para conseguir atraer al mercado y atender las nuevas necesidades del consumidor necesitamos entender qué necesitan y adaptarnos a ellos. Por ello, desde Grupo Algitama Autor, hace tres años que estamos cultivando melones en formatos más pequeños sin perder un ápice de calidad”, detalla Jordi Valle, del Grupo Algitama Autor.
Además, añade que “el consumidor está ávido de producto de calidad y adecuado a sus necesidades de consumo. Los calibres grandes cada vez tienen menos demanda porque las familias han cambiado en su composición y tienen una mayor conciencia respecto al desperdicio alimentario. No olvidemos que es más fácil manipular y conservar un melón de 1,5 kg que calibres mayores”.
El melón, al igual que el resto de frutas, se consume preferentemente en el hogar. El 98,1 % de los españoles degusta esta fruta en sus casas, mientras que las instituciones registran un consumo del 1,6 % y los centros de Horeca sólo demandan el 0,8 %.
Una de las características históricas del consumidor español es la adquisición de productos frutícolas en la gran distribución. Los supermercados copan el 34 por ciento de cuota de mercado, le sigue la estela las fruterías con un porcentaje del 24 por ciento.


















