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Bruno Bertheloz, director general de Blue Whale.
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Blue Whale cierra una campaña récord con 384 millones de euros facturados

La organización de productores francesa comercializó más de 313.000 toneladas durante la campaña 2025-26, si bien sus primeras estimaciones para el nuevo ejercicio apuntan a un descenso de los rendimientos como consecuencia de las condiciones de calor extremo de junio y julio.

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Blue Whale ha cerrado su campaña 2025-2026 con 313.476 toneladas comercializadas y una facturación de 384,1 millones de euros, frente a los 356 millones de euros del ejercicio anterior.

El líder francés del sector de la manzana afronta ahora esta etapa de crecimiento con una visión estratégica de futuro: consolidarse como una empresa con propósito y reforzar sus inversiones en la renovación de los cultivos y en el desarrollo de nuevas variedades.

Como señala Bruno Bertheloz, director general de Blue Whale, «esta campaña ha sido sólida, pero el crecimiento por sí solo no es el objetivo. La cuestión clave sigue siendo la misma: ¿cómo podemos transformar unos resultados excepcionales en valor sostenible, desde el campo hasta el consumidor? Este es el eje de nuestra estrategia: invertir en los cultivos, renovar las variedades, impulsar la innovación y desarrollar mercados que aporten valor«.

Más volumen y más exportaciones

Para Blue Whale, los resultados empiezan en el campo. La cosecha 2025-2026 superó las previsiones, aunque la fruta fue de menor calibre y una mayor proporción se destinó a la industria. Los rendimientos, las tasas de envasado y la presión sobre los precios redujeron los retornos por hectárea, poniendo de manifiesto que el volumen, por sí solo, no es suficiente: no todas las manzanas tienen el mismo valor.

Las exportaciones también ofrecieron una realidad con matices. La facturación de las exportaciones a larga distancia aumentó un 45 %, impulsada por Oriente Medio, India y los países del Golfo, pese a las importantes alteraciones provocadas por la crisis del estrecho de Ormuz.

«La crisis puso de manifiesto hasta qué punto son frágiles las cadenas de suministro globales», señala Marc Peyre, director de Ventas de Exportación de Blue Whale, quien explica que el equipo reaccionó con rapidez, se apoyó en su red de contactos y mantuvo los envíos sin cambiar de rumbo.

Esta capacidad de resiliencia refleja la estructura actual del negocio: Blue Whale comercializa ya dos tercios de su volumen en mercados internacionales, en más de 70 países, una diversificación que le permite protegerse cuando alguno de los mercados atraviesa dificultades.

Blue Whale se convierte en una empresa con propósito

Desde el pasado mes de julio, el grupo francés de productores de fruta Blue Whale ha incorporado oficialmente su propósito empresarial a sus estatutos sociales, convirtiéndose en una «Empresa con Propósito» (Entreprise à Mission). Este paso marca un nuevo hito para el grupo y formaliza un compromiso que forma parte de su identidad desde hace 75 años.

Fundada en 1950 cerca de Montauban, Blue Whale es una de las principales organizaciones de productores de fruta de Francia. La manzana constituye el eje de su actividad, junto con la pera, el kiwi, la ciruela y la uva de mesa. Actualmente, el grupo reúne a 260 productores de las principales regiones frutícolas de Francia, entre ellas Tarn-et-Garonne, el principal departamento productor de manzana del país.

Pionera en la exportación de fruta francesa, Blue Whale ha desarrollado una sólida presencia internacional: un tercio de su producción se comercializa en Francia, otro tercio en Europa y el tercio restante en el resto del mundo.

Esta presencia internacional responde a una clara ambición: garantizar el futuro a largo plazo del saber hacer frutícola y despertar un renovado interés por la fruta, allá donde se encuentren los consumidores.

Blue Whale cierra una campaña récord con 384 millones de euros facturados

Sobre la base de su ADN

Convertirse en una «Empresa con Propósito» es un paso natural en la historia de Blue Whale y refleja el ADN cooperativo que ha marcado la trayectoria del grupo desde su fundación.

Mirar hacia el mundo y hacia el futuro siempre ha formado parte de la identidad de Blue Whale. El nuevo marco jurídico no cambia el rumbo que hemos seguido hasta ahora; formaliza y refuerza compromisos que ya están profundamente arraigados en la organización.

También reafirma aquello que hace única a Blue Whale: «no somos simplemente un actor comercial en el mercado de la manzana, sino un colectivo de productores con experiencia en toda la cadena de valor, desde el campo hasta el consumidor».

4 grandes ambiciones de futuro

Su misión, detallan desde Blue Whale, se articula en torno a cuatro grandes ambiciones.

  1. Garantizar el futuro de sus productores y del medio rural. Reforzar la sostenibilidad económica a largo plazo de nuestros productores, contribuyendo al mismo tiempo a la vitalidad de las comunidades y territorios en los que desarrollan su actividad.
  2. Invertir en las personas y en el conocimiento. Desarrollar nuestro talento, nuestras competencias y nuestro saber hacer para contribuir a construir un futuro sólido y resiliente para el sector frutícola.
  3. Hacer más atractiva la alimentación saludable. Promover frutas de calidad excepcional y contribuir a una alimentación más saludable y atractiva para los consumidores.
  4. Impulsar la transformación del sector frutícola. Aprovechar la innovación colectiva, la cooperación y la creación de valor a largo plazo para contribuir a la transformación sostenible de nuestro sector.

La figura de «Empresa con Propósito» proporciona un marco formal para aquellas empresas que deciden situar su propósito y sus objetivos sociales y medioambientales en el centro de su modelo de gobierno, junto con sus objetivos económicos.

Para Blue Whale, es ante todo una forma de dotar de un marco claro y duradero a un compromiso que forma parte de nuestra historia desde hace 75 años.

2026-2027: una campaña a seguir de cerca

De cara al futuro, el escenario presenta más incertidumbres. Las primeras estimaciones para la campaña 2026-2027 apuntan a rendimientos por hectárea inferiores a los del año pasado, con calibres afectados por las condiciones de calor extremo registradas en junio y julio.

Esta campaña podría estar marcada por un mayor equilibrio entre la oferta y la demanda, ante la previsión de un descenso de los volúmenes en Europa. Sin embargo, la cuestión del valor seguirá siendo clave: la campaña comenzará bajo la presión de los stocks existentes, de un mayor volumen de fruta de menor calidad y de una demanda que todavía necesita estímulo.