Intersemillas amplía su portfolio de sandías minis con microsemillas con tres nuevas variedades. Dos de ellas, la S-11186 y la S-11244, destacan por su doble aptitud, ya que pueden tanto comercializarse como mini sandía como usarse como polinizadoras; mientras que la tercera, S-11160, sobresale por su reducido contenido en microsemillas. Todas tienen resistencia intermedia a oídio.
La compañía refuerza así una gama liderada por Menina y, desde hace dos años, Amelie, materiales “diseñados” específicamente para el monocultivo e ideales para producción ecológica, señala Francisco González, director comercial.
“Menina destaca por su calibre homogéneo, entre 2-2,5 kilos”, comenta. Mientras que Amelie, tipo Crimson, “tiene una planta muy vigorosa y sana”. Su calibre oscila entre 2,3-2,5 kilos por pieza.
Entre sus novedades, la S-11160 se adapta prácticamente a todos los ciclos de trasplantes y tiene en su calidad interna su mayor baza. “Su carne es muy firme y crujiente”, señala. Además, su bajo contenido en microsemillas la convierte en una opción recomendable para monocultivo en ecológico.
Una mini de mayor calibre
Así es la S-11244, una tipo ‘tiger’ con frutos de 2,5-3,5 kilos y excelente sabor.
Por su parte, S-11186 está recomendada para ciclos tardíos de invernadero y al aire libre. Destaca por su sanidad de planta, que le permite “aguantar mucho más la floración” y, en consecuencia, “mantener una elevada capacidad de polinización”. Esto favorece una buena coincidencia de floración con las sandías triploides.
















