Lo han explicado este miércoles en una rueda de prensa el presidente del Puerto de Barcelona, José Alberto Carbonell, y el jefe de Estrategia de la infraestructura, Jordi Torrent, en la que han presentado el plan estratégico aprobado a finales de enero por el consejo de administración.
Este nuevo plan estratégico para los próximos cinco años integrará por primera vez el puerto comercial, el puerto logístico y el puerto ciudadano.
Esta nueva hoja de ruta se centrará en el desarrollo de infraestructuras clave y la aplicación del Plan de Transición Energética, dos objetivos que concentran más de la mitad de las 120 actuaciones previstas en estos cinco años.
“Tenemos que crecer con infraestructuras, lo ligamos a la resiliencia necesaria del Puerto de Barcelona”, ha señalado Carbonell, y ha destacado la necesidad de desarrollar las infraestructuras ferroviarias, viarias y energéticas.
En cuanto a la transformación energética, uno de los ejes que el puerto afronta en este plan estratégico es completar el despliegue de la electrificación de los muelles para barcos de contenedores, ferris y cruceros.
Más de 30 actuaciones en infraestructuras
Entre la treintena de actuaciones previstas en infraestructuras, destacan los nuevos muelles Cataluña y Jaume I, en la parte sur del puerto; la construcción de los nuevos accesos viarios y ferroviarios, y los nuevos amarres para los graneros líquidos para evitar la «congestión actual».
Torrent ha explicado que la infraestructura tiene previsto iniciar muchas de estas actuaciones en infraestructuras los próximos años, lo que no quiere decir que se terminen en este lustro.
En 2025, la infraestructura licitó obras por valor de 300 millones de euros, una cifra que se prevé similar para el actual ejercicio.
«Mantendremos cantidades elevadas, por encima de nuestro flujo de caja; la forma de asumir esto es que habrá una parte de flujo de caja y una parte indudable del endeudamiento del Puerto de Barcelona», ha explicado Carbonell.
De hecho, uno de los objetivos de la infraestructura este año es aumentar un 15 % el flujo de caja de la Autoridad Portuaria respecto al año pasado.
El Puerto de Barcelona batió de nuevo en 2025 su récord de ingresos al alcanzar los 206 millones de euros, un 3 % más, aunque perdió un 6 % de beneficio, con 59 millones de euros, por el «impacto extraordinario» de la operación de financiación de la nueva terminal de café.
Más espacios para Cilsa fuera del puerto
Otro de los objetivos del Puerto de Barcelona es movilizar más suelo logístico fuera de su espacio a través del Centro Intermodal de Logística (Cilsa), la empresa mixta que gestiona la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) de la infraestructura portuaria, y de la que el puerto tiene una participación mayoritaria.
Carbonell ha dicho que estos terrenos tienen un grado de prácticamente «plena ocupación» y ha dicho que están trabajando con la Generalitat para encontrar espacios complementarios.
Un ejemplo de esta estrategia de ampliación de espacios, ha dicho, se llevó a cabo el año pasado, cuando Aena adjudicó a Cilsa una parcela para la construcción y explotación de edificaciones logísticas en los terrenos del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat.
El tráfico con los países cerrados por Ormuz es del 2-3%
Preguntado por el impacto del cierre del estrecho de Ormuz por la guerra de Irán, Carbonell ha dicho que el tráfico que mantienen con el golfo Pérsico es pequeño.
«El tránsito con los países cerrados no llega la 2-3% del tráfico del puerto en contenedores, pero tenemos empresas que exportan productos concretos hacia allí a través del Puerto del Barcelona, como es el caso de la alfafa», ha expicado Torrent.














