Los cultivos de pimiento en la campaña 2024-25 se han visto afectados por la presencia de Thrips parvispinus y Tetranychus urticae (araña roja). La preocupación de los profesionales del campo ha propiciado la organización, por parte de COEXPHAL y Cajamar, de una jornada para poner sobre la mesa qué ha fallado en la estrategia que se ha llevado a cabo y tomar nota de posibles mejoras de cara a las próximas campañas.
Los 350 agricultores, técnicos agrícolas y representantes de empresas hortofrutícolas y de control biológico que han llenado este miércoles el salón de actos del edificio de Cajamar en el Parque Científico-Tecnológico de Almería (PITA) buscaban cómo ajustar los protocolos de control biológico para obtener mejores resultados ante esta plaga que, en algunas fincas, ha provocado muchos kilos de pérdida por metro cuadrado a pesar de hablar de un cultivo de pimiento en el que, desde 2007, se está trabajando con control biológico, como ha recordado Jan van der Blom, responsable de Técnicas de Producción de COEXPHAL.
Uno de los problemas ha sido el inicio de la campaña por el calor y aire seco, que han retrasado la floración y favorecido la araña roja. “Las plantas crecieron mucho, pero no entraban en floración, por lo que las sueltas se han empezado muy tarde. Esto, junto con el efecto de algunos acaricidas utilizados, ha perjudicado la instalación de la fauna auxiliar”.
Años de experiencia han demostrado que la plaga se vuelve resistente en muy poco tiempo a los productos fitosanitarios, incluso a los que son compatibles con la fauna auxiliar, por lo que hay que encontrar otras soluciones.
Una de las claves es conseguir el control climático para mejorar el inicio del cultivo y la producción en general. Cuando hace calor, la humedad dentro del invernadero a menudo baja del 25 %, mientras que los ácaros depredadores no se reproducen cuando la humedad relativa es inferior al 50 %.
En los ciclos de cultivo de Almería, que empiezan en agosto y septiembre, con el cambio climático se están dando cada vez más episodios que producen la mortalidad de los enemigos naturales y favorecen la instalación de algunas plagas como Thrips Parvispinus y araña roja, como ha explicado Esteban José Baeza Romero, investigador del Centro de Innovación Tecnológico de COEXPHAL, CIT COEX, quien recomienda a los agricultores regular las condiciones climáticas con sistemas de aporte de humedad como nebulizadores y una serie de herramientas para mejorar el clima, como son las pantallas o la optimización de la ventilación natural, que juegan un papel fundamental en las primeras fases de plantación y también ayudan a la supervivencia y desarrollo del cultivo.
Sobre el T. parvispinus
El Thrips parvispinus es un insecto que lleva instalado en nuestro sistema productivo desde hace tres años y “todavía seguimos investigando su comportamiento”, como ha explicado Estefanía Rodríguez Navarro, investigadora titular de IFAPA La Mojonera, ya que, aunque los daños que provoca en el fruto no afectan a su sabor ni a su salubridad, las manchas que deja por fuera deprecian su valor y dificultan su comercialización.
En una mesa redonda, también han compartido sus diferentes estrategias todas las casas de control biológico para contar lo que se ha hecho y sus recomendaciones de cara al futuro.
Todo el tejido productivo que ha participado coincide en la necesidad de este tipo de encuentros “porque tenemos miles de agricultores con dudas y experiencias, y debemos informar al sector en las cooperativas y alhóndigas e intercambiar experiencias. Desde COEXPHAL y HORTYFRUTA lo tenemos muy claro. El control biológico está en el interés de todo el mundo, ya que nos ha permitido controlar plagas de forma satisfactoria y producir productos sin residuos, conquistando el mercado europeo con una normativa muy estricta. Hoy por hoy, Almería es un ejemplo de buen hacer en este sentido. Es nuestro deber mantener este nivel”, concluye Jan van der Blom.