El 83 % de las empresas españolas dedicada a la producción de frutas y hortalizas prevé aumentar sus ventas este año, según las conclusiones del estudio «Pulso del Sector de Frutas y Hortalizas 2026» presentado este miércoles por la asociación de las empresas de gran consumo AECOC.
El informe apunta a que el sector español de frutas y hortalizas mantiene una «evolución positiva y afronta 2026 con perspectivas favorables, pese a operar en un entorno marcado por la presión sobre los costes y la incertidumbre geopolítica».
En un comunicado, AECOC ha precisado que el 69 % de las compañías asegura haber incrementado sus ventas en valor respecto al mismo periodo del año anterior y otro 23 % afirma haberlas mantenido estables.
El informe también pone de relieve la fortaleza exportadora del sector hortofrutícola español, ya que arroja que para una de cada tres empresas fabricantes, las exportaciones ya representan más de la mitad de sus ventas, y el 86 % de las compañías mantiene o incrementa su actividad internacional respecto al año anterior.
Geopolítica y costes
El estudio resalta que «la situación geopolítica es uno de los grandes focos de preocupación» para el sector hortofrutícola y asegura que el conflicto en Oriente Medio, si escala aún más, provocaría un aumento de los costes de las materias primas, por lo que el 40 % de las firmas ya aplica medida de eficiencia de gastos.
Además, el 67 % de las empresas considera que el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Mercosur perjudicará su competitividad y un 38 % cree que las políticas arancelarias impulsadas por Donald Trump están afectando negativamente a las exportaciones españolas de frutas y hortalizas.
Respecto a las tendencias que marcarán la evolución del sector, el estudio de AECOC informa que el 75 % de los directivos que han participado considera que la sostenibilidad tendrá un peso determinante en las decisiones comerciales, mientras que el 83 % asegura que incrementará sus inversiones en digitalización.
Entre los grandes retos de 2026, esta asociación ha destacado el aumento de los costes energéticos y de las materias primas, -señalado por el 67 % de los directivos-, seguido por el relevo generacional y los cambios en los hábitos de consumo.















