Un equipo multidisciplinar trabaja en una estrategia pionera contra los gusanos que dañan los cultivos de tomate y fresa, un proyecto que combina ozono con microorganismos para recuperar la salud de los suelos y reducir el uso de químicos en la erradicación de estos parásitos.
Un grupo de empresas, centros tecnológicos y entidades del sector agroalimentario ha puesto en marcha el Grupo Operativo Innemato, una iniciativa de innovación para desarrollar una solución eficaz y sostenible para combatir los nematodos, organismos microscópicos que provocan importantes pérdidas agrícolas.
El proyecto, que cuenta con fondos europeos, combate estos fitoparásitos, una de las principales amenazas para cultivos de tomate o fresa, entre otros, ya que actúan sobre las raíces de las plantas, dificultando la absorción de agua y nutrientes y reduciendo la productividad.
Para minimizar o erradicar su presencia, Innemato desarrollará un protocolo innovador que combina dos tecnologías complementarias.
En primer lugar, utilizará ozono para reducir la presencia de nematodos en el suelo sin dejar residuos químicos y aplicará microorganismos beneficiosos, especialmente seleccionados y encapsulados, con el objetivo de regenerar la microbiota del suelo y favorecer la recuperación de su fertilidad.
El proyecto validará esta estrategia mediante ensayos de laboratorio, invernadero y campo, principalmente en explotaciones de Andalucía y Extremadura.
Según ha explicado Faeca Granada, que se encarga de la transferencia de resultados al sector agrario, el proyecto pretende desarrollar y validar un protocolo sostenible para controlar los nematodos en tomate y fresa; optimizar la aplicación de ozono como alternativa a los tratamientos químicos, y demostrar la viabilidad técnica, ambiental y económica de esta solución.
Durante los próximos meses, el proyecto desarrollará actividades de divulgación, jornadas técnicas y demostraciones en campo para acercar los resultados a agricultores, cooperativas, técnicos y empresas del sector.
















