Nacional

Continúa el coladero en los exámenes para ser transportista

A partir de 2022 el Ministerio de Transportes pondrá en marcha una aplicación tecnológica que armonizará el nivel de exigencia del examen a nivel nacional.

Como ha venido informando Fenadismer, tras la entrada en vigor en noviembre del pasado año de la sentencia del Tribunal Supremo que elimina el requisito de antigüedad para acceder por primera vez al sector, quienes pretenden acceder por primera vez al sector en el segmento del transporte pesado, es decir con vehículos de más de 3.5 tns de MMA.

El único requisito que deben cumplir la obtención del título de competencia profesional para ser transportista, tras la superación del correspondiente examen que periódicamente convocan las Comunidades Autónomas, para lo que se precisa que el aspirante posea al menos el Título de Bachiller o FP de grado medio.

Así tras la negativa por ahora del Ministerio de Transportes a restablecer requisito alguno para regular el acceso al sector, durante este año 2021 las Comunidades Autónomas han ido procediendo a publicar las convocatorias de exámenes con sus propios criterios de nivel de exigencia para aquellos aspirantes que deseen acceder al sector, lo que permite a los que superan el examen acceder directamente al sector del transporte con cualquier vehículo por antiguo que sea.

En este sentido, Fenadismer ha podido constatar como en algunas Comunidades Autónomas el aprobado es casi generalizado para todos los aspirantes que se presentan al mismo, convirtiéndose en un verdadero “coladero”, con niveles de aprobados de hasta el 90% de los presentados, situación inadmisible que previsiblemente se mitigará a partir del próximo año una vez que el Ministerio de Transportes ponga en marcha la aplicación tecnológica que armonizará el nivel de exigencia del examen a nivel nacional.

En todo caso, Fenadismer seguirá exigiendo al Ministerio de Transportes la necesidad de reestablecer el requisito de antigüedad de los vehículos para acceder por primer vez al sector, para evitar que empeore más aún la actual situación de envejecimiento de la flota española de transporte por carretera y para que contribuya a las políticas de mejora medioambiental que establecen las políticas de la Unión europea.