Logística

Róterdam sobrevive sin sobresaltos al primer día laboral tras el Brexit

El puerto de Róterdam (Países Bajos) sobrevivió este lunes sin sobresaltos al primer día laborable de 2021, en el que el transporte marítimo y los flujos comerciales entre el Reino Unido y la Unión Europea (UE) están sometidas a las nuevas reglas del Brexit.

Transbordadores llenos que ponían rumbo al Mar del Norte, camioneros con rostro de desazón que eran redirigidos hacia los aparcamientos temporales para poner al día su documentación y registrar su mercancía antes de recibir autorización para acceder a la terminal, agentes de aduanas movilizados pero, sobre todo, muchos nervios por miedo a que algo se tuerza y la circulación se vea bloqueada por los atascos.

Para evitar la congestión, los agentes del puerto han separado de forma clara a los exportadores que ya tienen todos sus papeles en orden de aquellos que han obviado las advertencias y no habían registrado su mercancía, por lo que tienen que pasar por los equipos de escaneo, recibir explicaciones del procedimiento y empezar a acostumbrarse a la nueva situación del comercio de mercancías con los británicos.

“El día ha ido bastante bien. Hubo dos viajes que estaban muy llenos y afortunadamente rechazamos muy pocos camiones que no tenían sus documentos completos, aunque todos ellos han podido corregir las formalidades muy rápido y subirse a un barco a tiempo”, asegura ,  Leon Willems, portavoz de la Autoridad Portuaria de Róterdam.

Prueba de fuego

Ha sido una jornada en la que el puerto de Róterdam, el mayor embarcadero de Europa, ha puesto a prueba todos los preparativos que organizó durante los últimos tres años: fue el primer día del año en el que el puerto volvió a funcionar a capacidad normal, con unos 300 camiones por ferri, y con un flujo habitual de transporte marítimo con Reino Unido y el resto del mundo.

La Aduana neerlandesa, que reclutó a 900 empleados nuevos para hacer frente al trabajo adicional, ya había advertido sobre la presión que supondrá el Brexit para la exportación e importación de productos, incluso después de que Bruselas y Londres hayan alcanzado un acuerdo comercial poco antes de Navidad, porque se necesitará una licencia oficial que los transportistas deben solicitar con antelación antes de ir al puerto.

Para sectores específicos, como productos agrícolas, medicinas y productos químicos, se tendrán en cuenta disposiciones adicionales con respecto a los certificados de exportaciones e importación, aunque las etiquetas que deben usarse en los productos estén cubiertas por las disposiciones que las hacen libres de aranceles.

Años de preparación

Pero los pocos problemas que hubo se resolvieron rápidamente porque el embarcadero se ha estado preparando a fondo durante los últimos tres años, con la base de datos PortBase como medida estrella, una plataforma digital que adapta todos los sistemas en los que se puede registrar la carga por adelantado, lo que facilita preparar el viaje.

Las verificaciones de documentación, que ya se aplican al comercio hacia y desde otros países no comunitarios, se han intensificado también hacia el Reino Unido. Unos 3.000 camiones y remolques cruzan cada día este puerto hacia territorio británico, el segundo país de origen de Róterdam para mercancías enviadas por mar, después de Rusia.

La asociación comercial de importadores y exportadores Evofenedez pidió hoy no bajar la guardia, en especial por las restricciones del covid-19, que han reducido también el comercio de algunos productos, pero sobre todo porque “muchos empresarios holandeses se han preparado acumulando existencias sustanciales en noviembre y diciembre”.

Willems reconoce que, durante los últimos dos meses del año pasado, muchas empresas llenaron los muelles del embarcadero con reservas de productos no perecederos por temor a un Brexit caótico, lo que supuso “un 25 o 30% de volumen extra de productos trasladados también hacia Reino Unido”, lo que “ya daba la impresión de que habría menos movimiento” estos días.

Sin embargo, no cree que la situación pueda sufrir un cambio radical en las próximas semanas porque “hoy ya fue un día normal, con números habituales” y similares a las fechas anteriores al 1 de enero. “Estamos bastante contentos porque todo lo que hemos estado preparando ha funcionado”, concluye Willems.