En las islas británicas, la judía verde ha sido un cultivo básico durante siglos, sin embargo tienen que acudir al negocio import para dar respuesta a la demanda de sus consumidores.
Los volúmenes han bajado de 43.000 toneladas en el ejercicio de 2020 a rozar el umbral de las 30.000 toneladas en 2025. Esta caída está relacionada con la menor demanda de los consumidores debido a la inflación y las barreras comerciales como consecuencia del Brexit, que han supuesto costes adicionales y procedimientos de importación más estrictos para los productos frescos.
A pesar de este descenso general, el Reino Unido sigue dependiendo en gran medida de los proveedores de países en desarrollo, con casi 30.000 toneladas en 2025.
Kenia sigue siendo la principal fuente de suministro, con casi 11.000 toneladas en 2025, aunque sus volúmenes descendieron de más de 13 000 toneladas anuales hasta 2022 a menos de 11.000 toneladas en 2023, 2024 y 2025.




















