El Consejo Regulador de la DOP Uva Embolsada del Vinalopó prevé una cosecha en torno a los 29 millones de kilos en una campaña 2026 con «perspectivas optimistas», según han afirmado en un comunicado.
La cosecha arrancó en agosto y, desde el pasado día 17, los consumidores ya pueden encontrar en sus lineales la variedad Victoria, la más temprana. Además, ya se están comenzando a recolectar las variedades Doña María, Red Globe e Ideal.
Tras una campaña 2025 marcada por la debilidad en la demanda de los mercados nacionales, el nuevo ejercicio comienza con buenas perspectivas tanto en producción como en calidad, aunque «con incertidumbre respecto al comportamiento de los mercados y con la atención también puesta en las posibles incidencias climáticas que puedan darse en las próximas semanas», señalan.
Arranque oficial
La DOP Uva embolsada del Vinalopó dio el pasado miércoles, 2 de septiembre, el pistoletazo de salida oficial a la campaña 2026 con la celebración en Agost (Alicante) del tradicional Corte del Primer Racimo, seguido del acto institucional de presentación de la nueva campaña.
Al evento asistieron el president de la Generalitat Valenciana, Juan Francisco Pérez Llorca; el conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina; la consellera de Turismo, Marian Cano; el presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez; el alcalde de Agost, Juan José Castelló; el presidente del Consejo Regulador, José Enrique Sánchez, además del pleno del Consejo Regulador, alcaldes y representantes de los municipios integrados en la DOP y responsables del sector.

La jornada contó también con una mesa redonda sobre la “Uva de Mesa del Vinalopó: cuando volver al origen es la mayor innovación”.
Problemas estructurales
El sector sigue arrastrando problemas que no acaban de resolverse, según la DOP, que apunta a la pérdida de rentabilidad de muchas explotaciones, ya constatada desde el cierre de la campaña de 2022 y que continúa teniendo consecuencias en el sector, especialmente en forma de abandono de la actividad. Aunque esta tendencia parece haberse estabilizado, sigue siendo uno de los principales problemas a los que se enfrenta la agricultura.
A esto se le añade la cuestión climática, la consecuente mayor incidencia de plagas y enfermedades y las dificultades administrativas y de limitación de productos fitosanitarios a las que se enfrenta el sector en su día a día.
No obstante, desde la DOP insisten en que su estrategia debe centrarse en la diferenciación que aporta la marca de calidad «Uva de mesa Embolsada del Vinalopó» y no tanto en la cantidad producida, que no debe ser una cuestión determinante en las producciones amparadas por una Denominación de Origen.
El desafío sigue siendo llegar directamente al consumidor, tanto desde el punto de vista de la comunicación como de la presencia del producto en los puntos de venta: que los consumidores encuentren fácilmente la uva etiquetada en sus establecimientos habituales y conozcan las propiedades y atributos que la diferencian de otras opciones de consumo.
















