Entrevista a Alberto Lázaro, CEO de Himarcan.
F&H: El uso eficiente de los recursos es hoy más importante que nunca. ¿Qué aporta Himarcan en la búsqueda de esa eficiencia?
Alberto Lázaro (A.L.): “En Himarcan llevamos más de 40 años trabajando con una idea básica en la mente: optimizar el agua y los recursos. Nuestros equipos de fertirriego y sensorización permiten al agricultor dosificar el agua y el abono con una precisión que antes era impensable, adaptándose en tiempo real a lo que el cultivo realmente necesita. No se trata solo de ahorrar, sino de dar a la planta exactamente lo que le hace falta en el momento justo. Esa eficiencia se traduce en menos derroche, menos coste y una agricultura mucho más sostenible”.
F&H: Hablar de una agricultura más sostenible no es solo cuestión de ahorro de agua, sino también de un correcto cuidado de la salud del suelo. ¿Cómo contribuyen a esta última?
A.L.: “Estoy totalmente de acuerdo. El suelo es la base de todo y, si no lo cuidamos, de poco sirve ahorrar agua. Con nuestra sensorización (sondas de conductividad, temperatura de suelo, tensiómetros a distintas profundidades…), el agricultor conoce en tiempo real el verdadero estado de su suelo y puede evitar tanto el estrés hídrico como el exceso de riego, que también daña la estructura y la vida microbiana del suelo. Regar mejor es también cuidar mejor el suelo”.
F&H: ¿Los pasos del sector hacia una agricultura regenerativa suponen una oportunidad para tecnologías como las de Himarcan?
A.L.: “Sin ninguna duda. La agricultura regenerativa necesita datos para tomar buenas decisiones, y ahí es donde entramos nosotros. Nuestra tecnología no sustituye el criterio del agricultor, lo acompaña: le da la información necesaria para regenerar el suelo, optimizar insumos y avanzar hacia modelos más sostenibles sin perder productividad. Vemos esta transición como una gran oportunidad para seguir aportando valor real al campo”.
F&H: El control eficiente de agua o nutrientes tiene un impacto claro en los cultivos, pero ¿mejora también su productividad?
A.L.: “Sí, y los propios agricultores que trabajan con nuestros sistemas lo confirman: mejor aprovechamiento del agua y del abono, menor uso de fitosanitarios porque la planta está más sana, y una mejora clara en cantidad y calidad de la producción. Lo vemos en cada finca: cuando el agricultor riega y abona con precisión, en función de datos reales y no solo de la intuición, el cultivo responde mejor”.
F&H: ¿Qué grado de aceptación está teniendo en el campo su tecnología de sensorización inteligente?
A.L.: “Está teniendo una aceptación muy buena, lo estamos viendo en cada instalación que hacemos dentro y fuera de la provincia. No son solo sensores: es hardware, software y asesoramiento. Esa combinación, junto con el servicio postventa, es lo que realmente marca la diferencia frente a otras soluciones del mercado. Además, incorporamos el concepto de riego por radiación, que va un paso más allá del riego tradicional basado únicamente en el suelo: regamos en función de la luz y la energía que recibe el cultivo en cada momento, lo que permite un ajuste todavía más fino”.













