Giga® afronta su temporada estival de los meses de calor con un plan de acciones de gran impacto. El objetivo es reforzar la narrativa de la marca y dar la máxima visibilidad al concepto «Compárteme», que ocupa un lugar central en el posicionamiento de la marca, poniendo en valor un momento de consumo tan relevante como el de «compartir», tanto en el contexto familiar como entre amigos.
Gracias a su tamaño generoso y a su perfil gustativo dulce y aromático, Giga® se perfila, de hecho, como la manzana ideal para compartir, una propuesta capaz de transformar un gesto sencillo, como saborear una manzana, en una ocasión para estar juntos, redescubriendo el placer de las conexiones reales y transmitiendo valores de cercanía y positividad.
El elemento central del plan estival es la colaboración con Superman, renovada tras el éxito del año pasado. Una partnership que surge de las cualidades en común entre el famoso superhéroe de DC y Giga®: fuerza, generosidad y capacidad para crear vínculos; pero también un aspecto imponente, una resistencia extraordinaria y una personalidad capaz de transmitir positividad. El famoso logo S-Shield, presente en las etiquetas y en el material promocional exclusivo durante estos meses, hace que la colaboración sea instantaneamente reconocible para el consumidor, y contribuye a realzar la identidad de la marca.
La estrategia también se materializa sobre el terreno a través de atractivas acciones pop-up organizadas en el Mercado de Chamartín y en el Mercado de la Paz de Madrid, dos lugares emblemáticos de la vida de la capital, elegidos por su elevada afluencia y su capacidad para atraer a un público amplio y heterogéneo. Una oportunidad para poner a Giga® en contacto directo con los consumidores en entornos que favorecen el encuentro y el intercambio, valores que siempre han caracterizado a la marca.

Con este conjunto de actividades, Giga® se consolida como una propuesta de gran valor añadido dentro de la categoría manzana. Con su gran calibre, y su sabor dulce y aromático, combina además una textura crujiente con una gran jugosidad y una extraordinaria capacidad de conservación a largo plazo, cuya disponibilidad abarca los 12 meses del año. A esto se suma una identidad de marca distintiva que ofrece a los puntos de venta una marca fuerte y atractiva, imposible de no ser reconocida en los lineales.














