Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura ha estimado que la producción final de tomate para industria en la región podría estar en torno a un 10 % por debajo de los volúmenes contratados al inicio de la campaña debido a las altas temperaturas de las últimas semanas.
La entidad realiza el cálculo a partir de la información facilitada por las Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas (OPFH), ha señalado en nota de prensa.
Se trata de una estimación realizada sobre datos reales de campo aportados por las entidades productoras, ha subrayado Cooperativas Agro-alimentarias, a la vez que ha recordado que la campaña acaba de comenzar, por lo que todavía es pronto para conocer con exactitud el alcance definitivo de las pérdidas.
Inicio de campaña
Este lunes, con la apertura de todas las industrias transformadoras extremeñas, ha comenzado oficialmente la recolección del tomate para industria en la región.
La superficie cultivada esta campaña alcanza casi las 20.700 hectáreas, en las que «la evolución del cultivo, hasta finales de mayo, era favorable y las expectativas de los productores eran positivas», ha expresado la entidad cooperativa.
Sin embargo, ha expuesto que la llegada de sucesivos episodios de calor intenso alteró «de forma significativa» el desarrollo de las plantas y cambió el escenario previsto para la campaña.
A su juicio, uno de los factores que más está condicionando el cultivo son las elevadas temperaturas nocturnas, al rozar en ocasiones los 30 grados, lo que impide que la planta recupere su actividad fisiológica tras las horas de mayor calor.
«Esta situación afecta directamente a procesos esenciales como la floración y el cuajado del fruto, además de acelerar la maduración, reducir el peso del tomate e incrementar de forma notable la incidencia de la podredumbre apical», ha explicado el presidente del grupo de trabajo de Tomate para Industria de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura, Juan Francisco Blanco.
Pérdidas según ciclo
Según los datos recopilados por Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura, el tomate temprano, cuya cosecha acaba de comenzar, presenta incidencias de distinta magnitud según la zona, mientras que en el tomate medio, cuya recolección comienza a mediados de agosto, las estimaciones apuntan a una reducción de alrededor del 15 % de la producción prevista.
Por su parte, las pérdidas en el tomate tardío, previsto para finales de agosto, podrían alcanzar el 25 %.
«De hecho, los agricultores están dando ya parte de siniestro y Agroseguro está realizando las peritaciones; esperamos que sean justas y aproximadas al daño ocasionado en las explotaciones de los productores de tomate extremeños», ha agregado Blanco.
Además del descenso productivo, para la entidad, el sector afronta un incremento de los costes derivados de estos episodios climáticos.
A su juicio, la evolución de las próximas semanas será «determinante» para conocer el resultado definitivo de la campaña.
«Si las condiciones climáticas se estabilizan y las temperaturas permiten un desarrollo normal del cultivo, parte del potencial productivo todavía podría recuperarse», ha concluido Blanco.













