Patatas Arrebola, empresa andaluza con una producción de 30.000 toneladas de patata manipulada al año, ha lanzado al mercado ‘Sabor del SUR’, una nueva marca creada para identificar en los puntos de venta la patata de temporada 100 % andaluza y garantizar al consumidor que su cultivo, procesado y distribución se han realizado íntegramente en Andalucía.
La iniciativa busca promover el consumo de proximidad, poner en valor el trabajo de agricultores y empresas andaluzas y contribuir a un modelo de producción más sostenible.
Bajo el lema ‘De nuestra tierra a tu mesa’, ‘Sabor del SUR’ nace como un proyecto con identidad propia que busca reforzar el vínculo entre el consumidor y el origen de los alimentos que consume poniendo en valor una patata seleccionada cuidadosamente para garantizar su calidad.
Se trata de un producto que destaca por su sabor y frescura como uno de los principales valores diferenciales, ya que conserva intactas todas sus propiedades, aportando un perfil organoléptico más marcado. Además, su mayor contenido de agua favorece una textura jugosa que absorbe mejor los condimentos al ser cocinada.
Este producto estará disponible únicamente durante las campañas de producción andaluzas, principalmente entre finales de abril y mediados de julio y, de forma más limitada durante la campaña de verdete, que tiene lugar entre diciembre y febrero.
Una apuesta por la sostenibilidad
A lo largo del año, el mercado español convive con patatas procedentes de diferentes zonas productoras, como Francia o Egipto, en función de la época de cultivo. Sin embargo, el consumidor no siempre dispone de información clara que le permita identificar el origen del producto que adquiere.
En este contexto, ‘Sabor del SUR’ surge para ofrecer un modelo de consumo más sostenible que reduce las distancias de transporte y permite disminuir el impacto ambiental asociado a la distribución de alimentos, al tiempo que favorece el desarrollo económico de las zonas productoras andaluzas.
De esta forma, mientras la patata cultivada en Andalucía recorre una media de apenas 50 kilómetros antes de su manipulación y distribución, una patata procedente de Francia puede recorrer entre 1.500 y 2.000 kilómetros, permaneciendo almacenada durante largos periodos de tiempo, y una importada desde Egipto puede superar los 5.000 kilómetros de transporte hasta llegar al punto de venta.







