La pera es la categoría frutícola que mejor refleja los nuevos hábitos de consumo de la Vieja Europa. Su consumo cae temporada tras temporada y sólo los consumidores de más edad mantienen la categoría.
Esta fue la principal conclusión del congreso de Interpera, que se desarrolló en la ciudad de Ferrara (Italia), durante la semana pasada con el objetivo por parte de las empresas participantes de revitalizar la categoría.
El consumo de pera en Europa está en manos del público más adulto. Analizando destino a destino, se observa cómo en Italia los mayores de 55 años representan el 30 por ciento del volumen y el 40 por ciento del valor.
Y la dinámica del consumo de pera va a la baja en este país. «No basta reproducir la pera como un producto tradicional, necesitamos adaptarla a los nuevos estilos de consumo», indicó Luca Pagliani, coordinador del colectivo UNAPera.
España
España está trabajando en el momento del consumo, ya que la pera debe consumirse en el punto óptimo de maduración y los consumidores necesitan acompañamiento.
Y en esto surge la necesidad de trabajar con nuevas variedades. La mayoría de las peras pertenecen a variedades tradicionales, mientras el mercado ha cambiado en comparacion con hace 30 años, «la competencia es mucho mayor, sobre todo con berries y exóticos», recordó Manel Simón, gerente de Afrucat.
España trabaja en la innovación varietal para mejorar la producción y la relevancia de la pera.
Portugal
La pera Rocha está trabajando para introducirse en el canal Horeca en Portugal y en las escuelas. El objetivo es introducir la pera en más ámbitos de consumo, alejándose de la idea de una fruta que se consume únicamente después de las comidas y en las casas, como recordó Vitor Fonseca, presidente del colectivo de pera Rocha ANP.












