Los suecos han sido los últimos en bajar el IVA de las frutas y hortalizas y lo han pasado del 12 por ciento al 6 por ciento. No son los únicos, ya que el IVA de Alemania es del 7 por ciento o del 15 por ciento en Noruega.
Este descenso del IVA en Suecia ha provocado un descenso del precio de las frutas y hortalizas, según el análisis de la agencia independiente del control de precios Matpriskollen.
Este movimiento en Suecia, y sobre todo tras el informe de la agencia independiente de precios, ha tenido su rápida repercusión en el país vecino: Dinamarca.
Dinamarca sigue manteniendo el IVA de las frutas y hortalizas en el 25 por ciento. «Cuando se reduce el IVA sobre los alimentos, el ahorro se nota directamente sobre el bolsillo de los consumidores, y así ha funcionado en Suecia y no hay razón para creer que funcionaría de forma diferente en Dinamarca», expone Jannick Nytoft, director general de colectivo de comerciantes daneses De Saamvirkende Kobmaend.
1.200 euros
Es la cantidad que los daneses tendrían de más al finalizar el año si el tipo del IVA baja en Dinamarca como en Suecia. El colectivo de comerciantes señala que el descenso del IVA ha propiciado una mayor demanda de frutas y hortalizas en Noruega, Portugal y España.
«Los daneses pagan algunos de los precios de los alimentos más altos del mundo y parte de la explicación reside en nuestro elevado IVA, que encarece enormemente la compra de productos de primera necesidad», expone Nytoft.
El descenso de IVA en Dinamarca provocaría que los daneses tuviesen 9.500 coronas danesas más al año -sobre los 1.200 euros-, según este colectivo de detallistas daneses.


















