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Frutos secos |

La producción de pistacho sube un 74 % en España en un año

El cultivo de pistacho ha pasado de las 8.210 toneladas en la campaña 2018/2019 a las 42.374 toneladas en la actual, un 73,6 % más que la anterior y un 140,7 % más que la media.

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En helados, tartas, bizcochos, caramelos, con chocolate e incluso en platos salados… el pistacho se ha erigido como un fruto seco «omnipresente» que ha afianzado su futuro en España de la mano de la innovación, con una producción en crecimiento. Y es que, solo en el último año, ha subido un 73,6 %.

Este jueves se celebra el Día internacional del pistacho, un fruto seco que ha encontrado su potencial en España debido a las condiciones climáticas y al empujón de las empresas por apostar por este alimento.

De acuerdo a los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, aún provisionales para 2025-2026, el cultivo se pistacho ha pasado de las 8.210 toneladas en la campaña 2018/2019 a 42.374 toneladas en la actual. Esa última cifra supone un 73,6 % más que el ejercicio anterior y un 140,7 % más que la media.

Castilla-La Mancha lidera la producción, rozando las 20.000 toneladas, seguida de Andalucía, que prevé esta campaña un aumento del 131 % respecto a la anterior, y en tercer lugar Aragón, de acuerdo al mismo informe.

La opción industrial

Según el CEO de la compañía de plantación, gestión y procesado industrial de pistacho Víridi Horizons, Salvador García, este aumento responde a la entrada en producción de nuevas plantaciones y a la maduración progresiva de las existentes, además, «confirma» una tendencia claramente alcista.

España «sigue siendo un actor pequeño» en el contexto global, ha reconocido, pero este cultivo abre oportunidades que van mucho más allá de su comercialización para consumo doméstico.

La empresa ha atisbado el potencial del pistacho nacional y ha puesto en marcha un laboratorio para enfocar este producto como ingrediente industrial, puesto que «España apenas transforma en ingredientes alrededor del 10 % de su producción», ha explicado.

«Esto abre una oportunidad evidente dentro de un mercado europeo de pasta ronda las 30.000 toneladas anuales. El margen de crecimiento en segmentos de mayor valor añadido es amplio», ha analizado.

De este modo, el desarrollo de pasta de pistacho nacional, con trazabilidad total y sin aditivos, «nos va a permitir competir en calidad frente al producto importado», especialmente el italiano.

El ingrediente «omnipresente»

El crecimiento de la producción ha ido acompañado de un aumento de la popularidad de este fruto seco entre los ciudadanos que ya pueden encontrarlo multitud de productos.

En los supermercados -con bizcochos, tabletas de chocolate, yogures, galletas y demás dulces- y en la restauración -con ensaladas y tartas de queso con pistacho-, este producto ha conseguido colarse en todos los canales y crear una «fiebre» por cada novedad que aparece.

Uno de los ejemplos más recientes de esa fiebre ha sido el chocolate de Dubái, una tableta de chocolate rellena de crema de pistacho y pasta kadaif que se ha convertido en un dulce viral en las redes sociales, pero un éxito de ventas en los supermercados.

Una producción que fija población

«El cultivo de pistacho es clave para fijar población», ha asegurado el responsable de la empresa Pistachyde, David Soler, una compañía situada en Tembleque (Toledo) que produce, procesa y comercializa sus pistachos en el propio municipio.

Dentro de la importancia de este cultivo para ayudar a la repoblación del rural, Soler ha destacado el papel que juega la población inmigrante en el sector primario y, en concreto, en este cultivo, puesto que se trata de un colectivo «necesario» en el campo.

La empresa, que participa en todo el proceso de cultivo del pistacho -desde el campo hasta su comercialización-, mantiene una política basada en la «libertad» y «responsabilidad», en la que «el centro son las personas».

Además, ha destacado su contribución al dinamismo de la economía local con Terra Galega, el negocio de restauración en el propio municipio en el que también está presente el pistacho.

Con estas buenas expectativas celebra el pistacho su día, una celebración de origen difuso, pero que sirve para abordar la relevancia de este alimento, para el campo, la salud y las empresas que desarrollan su negocio en torno al mismo.