Latinoamérica

Agroempresas colombianas siguen pautas para ser más sostenibles

Elaborar abonos orgánicos, evitar las quemas y usar riego localizado son algunas de las pautas que vienen siguiendo algunas agroempresas en Colombia para hacerse más sostenibles y procurar por el cuidado del medio ambiente en sus procesos productivos.

Este tipo de agronegocios son asesorados por Interactuar, corporación de desarrollo social que acompaña a 49.000 emprendedores y que estimula la aplicación de buenas prácticas para que empresarios agro y urbanos sumen acciones en la protección y la conservación de los recursos naturales.

«Promovemos una agricultura de conservación, aquella agricultura que pretende preservar, mejorar y usar de manera eficiente los recursos naturales como el agua y el suelo», dijo a Efe la líder de Desarrollo Agroempresarial de Interactuar, Liliana Tabares.

Explicó que suscitar una «conciencia ecológica» en los agroempresarios no conlleva a una reducción de la productividad«.

«En algunos casos, incluso, aumenta la rentabilidad cuando se involucran en ejercicios de economía circular», agregó.

Recomendaciones efectivas

Entre las recomendaciones promovidas durante la Semana por la Sostenibilidad Iberoamérica, que hacen parte de programas de capacitación de la corporación como Alístate, Método Base de Aceleración (MBA) y Semillero Agroambiental, está en primera medida evitar las quemas o las incineraciones de residuos, ya que son altamente contaminantes.

«En muchas partes del territorio rural queman la basura. Es una práctica que no podemos seguir haciendo porque degrada al medio ambiente y genera gas metano«, advirtió la experta.

Como solución a esa inadecuada disposición de los residuos, Tabares destacó posibilidades como la elaboración de abonos orgánicos.

Pueden convertir ese material que surge en la producción de café, en el cultivo de frutas y verduras o en las cocinas, en un compost que «va a servir como fertilizante para los mismos cultivos«.

Para seguir conservando el «país verde que tenemos», también instan a los agroempresarios a no deforestar y a cuidar las fuentes de agua que tienen cerca a sus fincas o unidades productivas, además de estimular acciones para reducir la huella hídrica.

Recomiendan implementar «una práctica de riego localizado y no por aspersión» para hacer uso más eficiente del agua.

Compensación ambiental

Entretanto, la líder agroempresarial indicó que es necesario enfatizar en el tema de la «compensación ambiental», así que por cada árbol talado, de acuerdo con la norma, deben «reponerlo» sembrando siete.

En términos de adaptación y mitigación al cambio climático, destacó la importancia de evitar el uso de plaguicidas y empezar a trabajar en una producción «más orgánica», eligiendo productos con impacto positivo que vayan en dirección a una producción «agroecológica».

Además, la experta enfatizó en la urgencia de implementar al menos tres prácticas amigables con el medio ambiente para frenar un «deterioro agudo» que se traduce en «la pérdida de potencial natural, la desaparición de recursos naturales y en la degradación de los asentamientos».

Tabares señaló que los programas de Interactuar también promueven en sus agroempresarios cambios sencillos, pero efectivos como el uso eficiente del agua en casa, apagar bombillos que no estén en uso, separar los residuos, regular la temperatura del hogar, elegir productos reutilizables y reciclar.

«Estamos en un tema de cómo hacer que esa conciencia ambiental se vuelva una economía circular y que redunde en beneficio del empresario y en el bienestar de los hogares», afirmó.