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Cajamar analiza las dificultades y vías de futuro de la España rural

Se ha presentado la monografía ‘La España rural: retos y oportunidades de futuro’, editada por Cajamar y coordinada por Eduardo Moyano, profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

En el acto de presentación han intervenido, además, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, el presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, y el director de la colección de estudios Mediterráneo Económico, Manuel Gutiérrez.

Esta publicación pone de relieve las dificultades y retos a los que ha de hacer frente la España rural, y explora las oportunidades que surgen en la tercera década del siglo XXI con los cambios tecnológicos, culturales y económicos que se están produciendo en la sociedad actual.

Para ello reúne el análisis y la opinión de medio centenar de expertos del mundo académico y profesional en 23 artículos, que aportan conocimiento, diagnóstico y reflexión para recapacitar sobre las vías de futuro que se abren, desde una mirada abierta e innovadora sobre una realidad compleja, diversa y multidimensional.

Durante la presentación, el presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, ha destacado que “aunque la globalización sea un proceso irreversible, debemos cuidar a los sectores estratégicos que abastecen nuestras necesidades básicas, como el alimentario o el energético”. En este sentido, ha subrayado la necesidad de “seguir apoyando la economía productiva, la mejora de su eficiencia y rentabilidad, sin olvidar que el desarrollo sostenible no solo debe ser medioambiental sino también económico y social”; para lo cual es preciso trabajar “en la búsqueda de soluciones para empresas y personas a la altura de los retos y desafíos que tenemos por delante”. A continuación, ha explicado que, aunque los retos y las dificultades son muy grandes, una serie de factores pueden contribuir a revertir la situación en muchas de estas zonas. “Para ello, hay que proveer al medio rural de todo tipo de infraestructuras, servicios y tecnologías avanzadas, imprescindibles para reactivar e impulsar sus sistemas productivos locales; y en particular, asegurar que el desarrollo de cualquier actividad empresarial y profesional disponga de acceso digital e interconexión, en tiempo real, para sus personas y procesos, al igual que las grandes ciudades y espacios urbanos”.

Por su parte, Eduardo Moyano ha hecho hincapié en los rasgos singulares de las diferentes “ruralidades”, poniendo el valor la diversidad de los territorios rurales y las necesidades y retos comunes que tienen todos, entre ellos, las consecuencias del cambio climático y la conectividad. “No hemos querido centrarnos en el lamento y la queja, sino en dar un paso adelante en positivo, mostrando las oportunidades que ofrece la España rural, buscando más las luces que arroja, desde un enfoque multidisciplinar, gracias al trabajo de autores expertos en sus respectivos campos de especialización, que han plasmado en el libro un diálogo cruzado”. Para Moyano, el mundo rural “tiene más oportunidades que problemas”, por lo que abogó por poner en valor sus recursos endógenos, destacando que es necesaria una “política de Estado para abordar los problemas”, aunque “no depende únicamente de los poderes públicos, sino de las iniciativas de la sociedad civil”. Y ha recalcado que “hay una caja de herramientas, la Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico y el plan de 130 medidas, que tienen que utilizarse en el terreno de lo local, con lo cual, ahí la coordinación, la gobernanza entre la Administración central del Estado, autonomías, diputaciones y ayuntamientos es fundamental”.

El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha manifestado que el libro recoge la realidad de la España rural “con un enfoque transversal y poliédrico”, y refleja muy bien las diferentes singularidades que pudieron apreciarse en la movilización del pasado domingo, por lo que las soluciones a los retos deben recoger “la pluralidad de los distintos territorios y de sus actores rurales, sin excluir a nadie”.

Luis Planas ha recordado el comportamiento ejemplar del sector agroalimentario durante los momentos más duros de la covid, al igual que ocurre en la actualidad con las consecuencias de la invasión rusa a Ucrania, y ha asegurado que “la alimentación es un elemento fundamental de la columna vertebral del funcionamiento de la economía y el mundo rural está vinculado al 100 % a la alimentación”, lo que arroja “optimismo sobre el futuro de la España rural”. Además, ha puntualizado algunas de las medidas que se están llevando a cabo, impulsadas por su ministerio, que, a su juicio, potencian el medio rural, entre ellas, la modificación de la ley de la cadena alimentaria, la reforma de la PAC, la preservación del medioambiente y la lucha contra el cambio climático, así como la incorporación de los jóvenes al sector primario, la titularidad compartida y la puesta en valor del papel de la mujer en el medio rural.

Respecto a la huelga de transportes, el titular de Agricultura ha recalcado que el Gobierno “tiene la mano tendida” a los transportistas para alcanzar una solución, tras el colapso que está provocando este paro, por lo que presentará “medidas muy potentes sobre la mesa” para intentar responder a las preocupaciones del sector del transporte. “Espero que seamos capaces de ponernos de acuerdo por parte de todos”, ha señalado.

Seis bloques y más de 460 páginas

El libro, de más de 460 páginas, se estructura en seis bloques que realizan un recorrido por la demografía, la población y la estructura social, que se focaliza en las bases demográficas y poblacionales del espacio rural español; las representaciones sociales y los nuevos modelos de asentamiento, que reflexiona sobre el mundo rural desde el ámbito de la cultura y la necesidad de renovar la figura de la ‘aldea’; los recursos naturales, el patrimonio viario y la conservación de la biodiversidad, que analiza la importancia de los recursos forestales, el auge del uso de caminos, vías pecuarias y senderos por su relación con el ocio y el turismo, y la necesaria conservación y equilibrio entre la fauna silvestre y la población autóctona; los actores sociales y económicos del medio rural, que pone el foco en la mujer y su aportación al dinamismo social y económico, los jóvenes agricultores y el necesario relevo generacional, la importancia de la formación en las estrategias de movilidad, las condiciones sociales y laborales de los trabajadores del campo y la tendencia al alza de los nuevos pobladores llegados del medio urbano; las estrategias de innovación en el desarrollo territorial, que analiza iniciativas como el programa Leader, la alimentación sostenible, los modelos cooperativos de logística y comercialización, la producción agraria de calidad diferenciada y la industria aeroespacial y de defensa; y las smart villages, que abordan la importancia de la digitalización para el desarrollo de las zonas rurales, para que sea un proceso inclusivo, además de que incluya las herramientas adecuadas para impulsar la modernización del sector agrario y se garanticen los servicios de proximidad a la población rural.