Retail

El minorista irlandés pide medidas para evitar alteración del comercio

Los supermercados de Irlanda del Norte han pedido "medidas urgentes" tanto a Londres como Bruselas para evitar que se produzcan alteraciones en el comercio bajo los actuales términos del polémico protocolo irlandés.

En una carta dirigida al negociador británico del Brexit, David Frost, y al vicepresidente de la Comisión Europea, Maros Sefcovid, seis líderes del sector minorista de este país, que representan más del 75 % del mercado de alimentos de la región, les reclaman acciones inmediatas.

En virtud de ese protocolo incluido en el acuerdo de salida, la frontera comercial está situada en el mar de Irlanda al haber quedado esa provincia en el mercado único, por lo que los controles aduaneros para las mercancías procedentes de Gran Bretaña (Inglaterra, Escocia y Gales) se hacen en los puertos norirlandeses, lo que ha provocado el fuerte malestar de la comunidad unionista probritánica.

La implementación de ese mecanismo mantiene enfrentados a Londres y Bruselas, ya que el Ejecutivo de Boris Johnson sostiene que los controles aduaneros que se pactaron tras el Brexit generan demasiadas fricciones en su mercado interno, mientras que la UE insta a este país a ajustarse a lo acordado.

Los supermercados alegan en su carta que a menos que se encuentre una solución a la implementación de ese mecanismo, a partir del próximo octubre los minoristas afrontarán un encarecimiento de los costes cuando importen productos de Gran Bretaña a Irlanda del Norte.

Según detallan, el aumento en los controles, el papeleo adicional y la necesidad de exportar certificados sanitarios en productos de origen animal podrían forzar a muchos negocios a desplazar sus cadenas de distribución a la Unión Europea (UE).

También agradecen la extensión pactada en el «periodo de gracia» (en los controles fronterizos) pero consideran que «es necesario hacer mucho más antes de finales de septiembre para que no haya una alteración significativa en los suministros y un incremento de los costes para los consumidores de Irlanda del Norte».

La carta insta al Reino Unido y los gobiernos comunitarios a entablar negociaciones con minoristas británicos, visitar sus centros de distribución y cadenas de suministro y celebrar charlas conjuntas entre funcionarios técnicos del gobierno y expertos de la cadena de suministro del sector a fin de hallar una solución.

Alertan de que «sin una medida rápida, decisiva y de cooperación sobre este problema habrá alteraciones» y piden a Frost y Sefcovid que les «ayuden a minimizar esta alteración«, les «permitan continuar suministrando (productos) a los norirlandeses» de forma que tengan opciones y estas sean asequibles.

Helen Dickinson, consejera delgada del Consorcio Británico de Minoristas apunta que los consumidores podrían quedar ante una situación de «menos elección, y mayores costes por los alimentos».