Además, se trata de evitar que las naranjas caigan a las aceras y calzadas y puedan provocar resbalones y accidentes, a la vez que mejora la floración y el desarrollo de brotes. Las naranjas de estos árboles son de una variedad no comestible y muy amarga y los frutos retirados se envían a una planta de residuos para su compostaje.









