Los huertos familiares urbanos dedicados a la producción de hortícolas en España han crecido notablemente al amparo de la crisis económica en los últimos años y también como alimentos saludables.
Esta realidad se refleja en el repunte de la superficie dedicada a este menester. De hecho, los huertos urbanos han permitido a muchas familias “mantener un acceso a frutas y hortalizas para tener alimentos más nutritivos y reducir los gastos, aunque en nuestro caso es por hobby”, explica Juan Manuel Ruiz, agricultor amateur en su tiempo libre.
Zonas nuevas
Los huertos familiares se hallan en un permanente proceso de desarrollo. La composición y el aprovechamiento de los cultivos varían según las circunstancias de vida y las necesidades de los productores.
“La proliferación de este sistema de cultivo está aumentando significativamente, impulsado por un aumento del interés por la vida sana, la vida sostenible y los productos ecológicos, pero también como un entretenimiento si ya no estás trabajando”, explica Ruiz. Y es que cuatro jubilados se han sumado a esta tendencia y ya cuentan con una superficie de 3.300 metros cuadrados ubicados en la zona de La Cañada (Almería), rodeada de invernaderos y dividida entre cuatro parcelas cada uno, con una zona común y separados con caminos que permiten su acceso.
Priman las hortalizas para hacer ensaladas
La obtención de tomates, pimientos y demás productos hortícolas, además de entretener y degustar la propia comida, permite, sin duda, ahorrar aunque sea un poco a final de mes.
Y es que este sistema de producción a baja escala, donde se pueden sembrar varias especies de hortalizas, aunque son básicamente para el autoconsumo, también contempla en su salida comercial para la venta en pequeños mercados locales, “pero este negocio es muy esporádico”, apunta Pepe García, también agricultor en sus ratos libres.
El abanico de cultivos es muy amplio; no obstante, sobresale la oferta de lechuga, espárragos, cebollino, pimiento, tomate, hortalizas muy requeridas para confeccionar ensaladas.
Precisamente, el tomate es uno de los cultivos preferidos de Ruiz y, aunque no van a hacer negocio con su producción, se lo toma muy en serio. «Nos acercamos a diferentes jornadas que llevan a cabo las casas de semillas para ver qué tomate se adapta mejor a nuestra zona de cultivo. De hecho, hace poco estuve viendo el comportamiento de los tomates de Syngenta y creo que alguna variedad plantaré la próxima campaña”.















