Por Mari Carmen Masegosa-CEO Masegosa Dual Comex.
Durante años, muchas empresas europeas han visto India como un mercado complejo, lejano o difícil de desarrollar comercialmente.
Sin embargo, el escenario internacional está cambiando rápidamente. Y probablemente muchas compañías todavía no son conscientes de la dimensión real del movimiento estratégico que acaba de producirse.
La Unión Europea y la India concluyeron oficialmente en enero de 2026 las negociaciones de un acuerdo de libre comercio histórico, definido por la propia Comisión Europea como “el mayor acuerdo comercial” alcanzado hasta ahora entre ambas partes.
No estamos hablando únicamente de aranceles. Estamos hablando de una relación económica entre dos bloques que representan cerca de 2.000 millones de consumidores y aproximadamente una cuarta parte del PIB mundial. Y para el sector agroalimentario europeo, esto puede marcar un antes y un después.
India supera actualmente los 1.400 millones de habitantes y mantiene previsiones de crecimiento económico superiores al 6 % anual, según el Fondo Monetario Internacional.
Pero más allá de las cifras, lo verdaderamente importante es entender hacia dónde se está moviendo el mercado.
India está experimentando una rápida urbanización, un fuerte crecimiento de su clase media y una demanda cada vez mayor de productos de valor añadido, alimentación premium y marcas internacionales.
Y ahí es donde empiezan a aparecer oportunidades especialmente interesantes para las empresas agroalimentarias europeas.
Porque hasta ahora, muchos productos europeos apenas podían competir en India debido a unos aranceles extremadamente elevados. La propia Comisión Europea reconoce que los aranceles indios sobre productos agroalimentarios europeos alcanzaron de media el 36 % y, en algunos casos, llegaban hasta el 150 %.
Eso está cambiando.
El nuevo acuerdo prevé reducciones muy importantes de aranceles en sectores estratégicos para Europa:
- aceite de oliva: de hasta el 45 % a 0 %,
- vinos: del 150 % al 20-30 %,
- cerveza: del 110 % al 50 %,
- productos transformados, pasta, chocolate o zumos: reducción progresiva hasta 0 %.
Y eso puede transformar completamente la competitividad de muchos productos europeos en el mercado indio.
De hecho, la Comisión Europea estima que las exportaciones europeas hacia India podrían duplicarse de aquí a 2032 y que las empresas europeas ahorrarían alrededor de 4.000 millones de euros anuales en derechos arancelarios.
Pero probablemente uno de los aspectos más importantes no sea únicamente el tamaño del mercado.
Es el momento. India no solo representa volumen. Representa crecimiento futuro. Y eso es precisamente lo que muchas empresas todavía no han terminado de entender.
Desde mi experiencia trabajando con empresas en procesos de internacionalización, uno de los mayores errores suele ser intentar abordar India con la misma estrategia comercial utilizada en otros mercados. India exige adaptación: cultural, comercial y operativa.
En muchos casos, las empresas que consiguen consolidarse no son necesariamente las que llegan primero, sino las que entienden mejor cómo construir relaciones comerciales a medio y largo plazo.
Y eso implica asumir que India no es un mercado para vender rápido. Es un mercado para construir posición.
Precisamente por eso, cada vez más compañías están empezando a analizar fórmulas de implantación gradual, alianzas locales o estrategias de distribución adaptadas a las distintas regiones del país.
Porque India no funciona como un mercado tradicional. Existen enormes diferencias regionales, culturales y económicas, y precisamente por eso exige estrategia, visión y capacidad de adaptación.
Pero probablemente el mayor riesgo hoy no sea entrar en India. El mayor riesgo puede ser quedarse fuera mientras otros empiezan a posicionarse antes.
Porque mientras muchos mercados maduros empiezan a mostrar signos de saturación, India todavía está construyendo gran parte de su crecimiento futuro.
Y probablemente muchas empresas agroalimentarias europeas todavía están a tiempo de posicionarse en uno de los mercados más relevantes del nuevo comercio internacional.















