Agentes de la Guardia Civil identificaron a los presuntos autores, dos vecinos de Badajoz con antecedentes por hechos similares, a quienes se les han instruido diligencias como investigados. El destino de los espárragos sustraídos sería su venta clandestina en mercados de Badajoz y comarca, por los que se habrían logrado unos 1.400 euros.









