Investigadores andaluces han identificado compuestos con actividad antitumoral en una nueva variedad de berenjena, una hortaliza con extractos de semilla efectivos para tratar el cáncer de colon.
El equipo científico integrado por investigadores de la Universidad de Granada (UGR) y el Instituto de Investigación Biosanitaria, en colaboración con la Fundación Cellbitec, ha localizado compuestos naturales en semillas de una berenjena obtenida por cruce de otras especies.
Esta nueva especie, denominada S0506, tiene una notable capacidad para frenar el crecimiento de células de cáncer de colon.
La investigación, que publica la revista Food Bioscience, ha revelado que estos extractos, ricos en flavonoides y polifenoles, inhiben la proliferación tumoral e incluso actúan sobre las células madre cancerígenas, con un perfil de toxicidad bajo para las células sanas.
Los prometedores resultados, obtenidos en cultivos celulares y en animales, abren una nueva vía para el desarrollo de futuras terapias complementarias para el tratamiento de estos tumores.
El trabajo, desarrollado por grupos del Centro de Investigación Biomédica de la Universidad de Granada y el ibs.Granada, del Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos y el Instituto Mixto Universitario Deporte y Salud y la Fundación Cellbitec de Almería, se ha centrado en un extracto obtenido de semillas maduras y desengrasadas de la variedad de berenjena S0506.
Variedad de Beyond Seeds
Se trata de una variedad aportada al estudio por el grupo biotecnológico Beyond Seeds en la que, mediante técnicas analíticas avanzadas, los investigadores han identificado una concentración significativa de moléculas bioactivas como el kaempferol, la quercetina o la protodiosina.
La exposición de líneas celulares de cáncer colorrectal humano y murino a este extracto ha demostrado un potente efecto antiproliferativo, incluso a concentraciones muy bajas.
Los estudios de laboratorio han permitido descifrar parte del modo en que actúan estos compuestos cuya eficacia se basa en la activación de rutas que conducen a la muerte celular programada y a la autofagia, el proceso de muerte celular, así como en la alteración del citoesqueleto de las células tumorales.
Un aspecto crucial del hallazgo es que los extractos también afectan a las células madre tumorales, consideradas responsables de la resistencia a los fármacos y de las recaídas, y todo con un efecto tóxico nulo o muy reducido sobre las células normales.
La investigación ha avanzado a una fase preclínica, utilizando animales con tumores inducidos, mientras que en otros modelos experimentales se ha observado una notable disminución del proceso de formación de nuevos vasos sanguíneos que los tumores necesitan para crecer y alimentarse.

El proyecto se enmarca en un convenio público-privada entre la UGR y la Fundación Cellbitec, dentro de las líneas de trabajo de esta última para promover vegetales innovadores y saludables.










