Según datos aportados en 2024/25 por empresas colaboradoras del Observatorio de precios y mercados, el tomate lidera la producción ecológica andaluza, con un 30% de la producción comercializada de las principales hortalizas de invernadero y un 35% del valor económico, descendiendo respecto a la campaña precedente.
En segundo puesto se sitúa el pepino con un 24% de la producción comercializada de las principales hortalizas de invernadero y un
21% del valor económico. El pepino ecológico registra un notable incremento de la producción comercializada, aumentando su
representatividad un 7% y relevando a la sandía que se situaba en el segundo puesto del ranking en 2023/24. En cuanto al valor
económico, supera por muy poco al pimiento, que ocupa el tercer lugar.
Según el citado observatorio, se muestra la importancia de la producción ecológica frente a la no ecológica, especialmente en sandía, calabacín, pepino y tomate. Respecto a los datos de la pasada campaña, es significativo el aumento del 5% en la cuota del calabacín ecológico frente al no ecológico.
Pepino y calabacín, excepciones
Respecto a los precios percibidos por el agricultor en producción ecológica en la campaña 2024/25, las cotizaciones medias de todos los productos han aumentado respecto a la campaña anterior, con excepción de pepino y calabacín, que disminuyen su valor un 3% y 10%, respectivamente.
Berenjena y sandía son las hortalizas más favorecidas por distintas causas. En el caso de la berenjena ecológica, se reduce la superficie de cultivo después de los resultados de la campaña 2023/24. Una oferta más ajustada (-21%), e incluso escasa en periodos clave de la campaña, impulsa al alza el precio medio en origen, que aumenta un 46%.
La campaña de sandía se ha desarrollado en un contexto de menor competencia externa en el mercado y una demanda fuerte en el periodo de mayor producción, debido a las cálidas temperaturas del mes de mayo en Europa. Estos factores unidos a un ligero descenso de la oferta almeriense de sandía ecológica, han propiciado un crecimiento del 28% del precio medio de liquidación al agricultor en 2024/25.
A pesar de un ligero aumento de la superficie de cultivo, la oferta de pimiento ecológico se ha mantenido prácticamente estable con respecto a la campaña anterior.
Parvispinus acorta la campaña
Las mayores dificultades del control del Thrips parvispinus en producción ecológica han incidido en la calidad del fruto y en una menor duración de la campaña de pimiento California, adelantando las fechas de arranque al mes de abril para evitar los meses más complicados, disminuyendo la producción.
El precio en origen ha registrado una subida del 13% en la campaña 2024/25.
El tomate ecológico mejora discretamente sus resultados. Mientras la oferta de tomate ecológico se retrae un 8%, su cotización media es un 7% superior. Destaca la lucha contra el virus rugoso del tomate (ToBRFV), virus que se transmite por contacto y que gracias a la fuerte implantación de nuevas variedades con resistencia ha reducido el impacto económico ocasionado.
Las hortalizas ecológicas que han obtenido precios inferiores a la campaña precedente han sido el pepino (-3%) y el calabacín (-10%).
El pepino ecológico registra un nivel de oferta muy superior al de la campaña pasada, aunque la demanda amortigua la caída del precio, que disminuye ligeramente. En 2024/25 también existe una mayor disponibilidad de la cantidad ofertada de calabacín ecológico (27%).
El exceso de oferta se produce tanto en producción ecológica como no ecológica. Este hecho se observa a partir de enero y se intensifica en los meses de abril y mayo, incrementándose la cantidad comercializada de
calabacín ecológico respecto a los mismos meses de la campaña anterior un 71% y 89%, respectivamente.
El nivel mayor de oferta afecta al precio medio de liquidación al agricultor que disminuye un 10%, alcanzando 0,82 €/kg en la campaña 2024/25.
Retos importantes
La producción ecológica de hortalizas de invernadero se enfrenta a retos importantes a nivel agronómico, como la adaptación a unas condiciones cambiantes provocadas por el cambio climático, que influye en los ciclos de cultivo directa o indirectamente creando condiciones favorables para la proliferación de plagas, enfermedades y virus que ocasionan más mermas y defectos estéticos en la producción.
Las principales plagas y virus que se han incrementado en las últimas campañas son la araña roja y el Thrips parvispinus, junto a virus como el virus rugoso del tomate (ToBRFV) y el de reciente aparición, virus del amarilleo del pimiento (PeWBVYV), transmitido por la mosca blanca.










