El precio del pimiento California amarillo lleva tres semanas elevando su precio en los mercados alemanes ante la debilidad paulatina de la oferta.
Todos los orígenes han visto cómo su precio de referencia se ha incrementado y durante la semana 13 entraron por primera vez las primeras partidas de Países Bajos y Bélgica, que ofertan California amarillo a precios por encima de los 5 euros/kg, lo que supone un incremento superior al 32 por ciento con respecto a las liquidaciones de la semana 12 del año pasado.
Y es que el invierno ha sido especialmente frío y oscuro en las zonas de producción de Países Bajos y Bélgica, los ritmos de oferta van lentos durante la presente campaña y se nota en los lineales germanos.
De hecho, los mayoristas alemanes se han visto obligados a mantener en el mercado partidas de Israel, Italia y Marruecos, para mejorar la disponibilidad, señala el informe semanal de la BLE germana.
La oferta española lleva tres semanas de incrementos consecutivos y cerró el California amarillo durante la semana 12 a un precio superior a los cuatro euros.
Los volúmenes de California rojo y verde se encuentran mejor, aunque las cotizaciones se mantienen altas. La oferta española se sitúa por encima de los cuatro euros por kilo, frente a los 3,7 euros de Marruecos con un estándar de calidad ya más limitado.
La situación es tan llamativa que Turquía oferta precios más altos que la oferta española, debido a la presión del Ramadán, ya que el mercado doméstico está especialmente activo. Turquía está vendiendo su California rojo en la semana 12 a un precio de 4,25 euros por kilo.
El pepino
La oferta de pepino se encuentra más firme, ya que en este caso las producciones de Bélgica y Países Bajos se ha elevado durante la semana 12, aunque la oferta española sigue siendo dominante y marca el precio de referencia.
España oferta pepinos a 54 céntimos por pieza. Sólo Grecia está ofreciendo precios más competitivos.
La oferta alemana se deja notar y ya suma presencia en los lineales alemanes y en los mayoristas alemanes, pero con precios por encima de los 80 céntimos, lo que supone que sólo se cristalizan operaciones en comercios tradicionales o tiendas para clientes con un mayor poder adquisitivo, que gustan disponer de las primeras partidas domésticas.