No se trata de una corrección del consumo en Italia tras una Semana Santa muy activa en la demanda y en las ventas. Se trata de las lluvias que han acompañado a los italianos durante la presente semana la que ha condenado a un frenazo de las ventas, según adelanta el Servicio Monitor de frutas y hortalizas de Agroter.
Este servicio analiza precios y demanda de 10 mercados italianos y las sesiones han sido negativas con una caída «típica de fin de mes», agravada por mal tiempo.



















