FyH Revista
Presentación de la campaña “Somos millonarios en cuidar el planeta” de Nadorcott Spain en Fruit Attraction.
Eventos, Fruit Attraction |

El cultivo de Nadorcott captura más carbono del que emite

El CVVP presenta en Fruit Attraction un balance neto positivo de 1,33 millones de toneladas de CO₂ en 12 campañas, certificado por AENOR y validado por GHG Protocol, además de lanzar su sello marca propio.

• 5 min de lectura

El Club de Variedades Vegetales Protegidas presentó la semana pasada, a través de Nadorcott Spain, en Fruit Attraction, el primer inventario de gases de efecto invernadero de una variedad entera basado en información agronómica real. El estudio abarca todas las plantaciones de mandarina Nadorcott en España durante doce campañas consecutivas, de 2013-14 a 2024-25, y concluye que el cultivo ha capturado más carbono del que ha emitido en todas ellas.

El acto, celebrado bajo el lema “Somos millonarios en cuidar el planeta”, reunió a medios especializados del sector hortofrutícola y a responsables de compra de cadenas de distribución. Durante la presentación se dio a conocer el sello marca NCTT Spain, con el que el Club acreditará este resultado ante el comprador y el consumidor.

Expusieron María García Monfort, Marketing Manager de la campaña, que abrió el acto y presentó el sello marca, y Mercedes Iborra Broseta, ingeniera agrónoma, cofundadora y CEO de visualNACert, la empresa que ha desarrollado la infraestructura digital de trazabilidad y el cálculo del inventario.

Millonarios en toneladas de CO₂

En el conjunto de las doce campañas, las plantaciones de Nadorcott capturaron 2,6 millones de toneladas de CO₂ equivalente y emitieron 1,27 millones. El balance neto es de +1,33 millones de toneladas, y ninguna campaña cerró con resultado negativo: doce de doce.

De ahí el concepto de la campaña. La apertura del acto invitó a los asistentes a entrar en “el club de los millonarios”: una fortuna que no se mide en dinero, sino en toneladas de carbono retiradas de la atmósfera y almacenadas en el suelo y en la madera del árbol. Como en toda fortuna, el mensaje fue claro: el resultado tiene un extracto, y está auditado.

Para dar escala a la cifra, la organización presentó varias equivalencias aproximadas. El balance acumulado equivale, en orden de magnitud, a retirar unos 290.000 coches de la circulación durante un año o al consumo energético anual de unos 160.000 hogares.

La sostenibilidad ya no se promete: se mide. En una categoría en la que todas las mandarinas se parecen en precio, aspecto y origen, Nadorcott es la única que llega al lineal con la cuenta auditada.

Parcela a parcela, no sobre medias

La parte técnica corrió a cargo de Mercedes Iborra Broseta, que explicó cómo se ha calculado la huella de una variedad completa. El inventario cubre unas 9.000 hectáreas, con el 100 % de las parcelas georreferenciadas, y se apoya en una encuesta estructurada a 1.214 productores en la campaña 2024-25, casi la mitad respondida directamente por el propietario de la finca.

La muestra reproduce el peso productivo real de cada territorio: Comunidad Valenciana (57 %), Región de Murcia (18 %), Andalucía (17 %) y Tarragona (8 %). Cada dato procede de cuatro fuentes encadenadas: la parcela geolocalizada, las inspecciones anuales en campo, los registros de gestión de cada campaña (fertilización, riego, poda, combustible, electricidad y producción) y un histórico de doce años en una misma base de datos.

El resultado no sale de un ajuste de cálculo, sino de prácticas ya implantadas en el campo: el 87 % de los productores aplica riego localizado eficiente, el 80 % mantiene cubierta vegetal y mínimo laboreo, el 79 % gestiona de forma sostenible los restos de poda y el 73 % trabaja la biodiversidad funcional.

El proceso del campo al certificado sigue cinco pasos: recopilación de datos, análisis de consumos, cálculo según el GHG Protocol con el soporte científico del IVIA (Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias), verificación externa conforme a la norma ISO 14064-3 y certificación por AENOR.

“No se puede gestionar ni verificar aquello que no se mide. Nadorcott ha medido doce campañas, parcela a parcela, y lo ha sometido a una verificación independiente. Medir no es el final: es el punto de partida de la mejora”, afirmó Mercedes Iborra Broseta, cofundadora y CEO de visualNACert, durante la presentación de la campaña.

Un sello para que el dato llegue al lineal

“Un dato que nadie ve no le sirve a nadie”: con esta idea, el Club presentó su sello marca propio. Se trata de una marca registrada propiedad del Club. Cada sello incorpora un código QR que da acceso a la evidencia completa: metodología, alcance y certificación.

La organización subrayó que la certificación no respalda la campaña, sino que la campaña nace de la certificación. En el lineal el consumidor no lee informes, lee sellos, y dispone de apenas unos segundos para decidir.

Para la distribución, el sello aporta cuatro ventajas:

  • Narrativa ESG: un caso real y verificable que contar, no un compromiso genérico.
  • Respaldo documental: evidencia auditada disponible para sus auditorías y su ‘reporting’ de sostenibilidad.
  • Diferenciación: un criterio de decisión nuevo en una categoría donde todo se parece.
  • Seguridad reputacional: cada afirmación tiene un tercero independiente detrás.

El acto cerró con una llamada directa a los compradores presentes como emisarios del compromiso, ya que sin el comercio y la distribución el resultado no llega al consumidor: “El agricultor lo hace, el Club lo certifica, la distribución lo transmite y el consumidor lo reconoce”.

Transparencia sobre el alcance

El Club quiso dejar claro también lo que el inventario no afirma. No presenta la mandarina como un producto neutro en carbono, no constituye una compensación que terceros puedan restar de su propia huella y no incluye transporte, envasado ni distribución: mide el sistema agrícola. Lo que sí acredita es que este cultivo captura más carbono del que emite, y que está verificado.

El estudio identifica además tres áreas de mejora: la fertilización nitrogenada, que sigue siendo el principal foco de emisiones; el seguimiento analítico del suelo, cubierto por el 59 % de las respuestas; y la dependencia de combustibles fósiles en maquinaria y energía.

El Club se compromete a seguir midiendo campaña tras campaña con la misma metodología y verificación.