El consumo de frutas y hortalizas frescas en la Unión Europea (UE) creció un ligero 1,98 % en 2024, según la última edición del Monitor de Consumo de Freshfel Europe, que eleva hasta los 355,71 gramos por día y por persona la ingesta de estos productos.
Aun así, y según han recordado desde Freshfel en un comunicado, esta cifra «sigue estando muy por debajo del objetivo mínimo diario recomendado por la OMS de 400 gramos per cápita».
Según la asociación, y teniendo en cuenta las tendencias a largo plazo, «los niveles de consumo se han estancado» y, es más, «el sector no ha sabido capitalizar el efímero aumento que comenzó durante la pandemia del coronavirus, que se ha visto frenado por la crisis económica que afectó al poder adquisitivo de los consumidores».
Freshfel Europa subraya las características esenciales de la fruta y verdura fresca basándose en sus fuertes e indiscutibles beneficios para la salud y sus bajos impactos medioambientales. De ahí que considere que el consumo debe estimularse para beneficiar tanto la salud de los ciudadanos de la UE como del planeta.
Según la última edición del European Fresh Produce Consumption Monitor de Freshfel, solo 5 países de la UE alcanzan el objetivo recomendado de al menos 400 gramos de frutas y verduras frescas al día per cápita, dejando un gran margen de mejora para estimular el consumo.
Estrategia integral
El informe se presentó durante el seminario web anual ‘Tendencias de Consumo de Freshfel’, que destacó la urgente necesidad de revertir el estancamiento del consumo de frutas y verduras en toda Europa.
Aumentar el consumo requerirá una estrategia integral que aborde la educación, la comunicación, la accesibilidad y los cambios en los estilos de vida de los consumidores. Asimismo, durante el seminario web también se destacó la creciente influencia de los alimentos ultraprocesados, que se benefician de estrategias potentes de marketing, branding y compromiso con el consumidor, y a menudo se apropian de los activos de frutas y verduras frescas.
Freshfel Europe pidió un enfoque más fuerte y orientado al consumidor para los productos frescos, incluyendo una mejor promoción, mayor visibilidad en el comercio minorista, mayor comodidad y una narración más eficaz sobre la salud, el sabor y la importancia de los beneficios sostenibles de la fruta y verdura frescas.
La sostenibilidad se ve generalmente de forma positiva y se asocia con los productos frescos, pero rara vez es un motor principal de compra: los consumidores están cada vez más motivados por la salud, el sabor, la calidad y la relación calidad-precio, mientras que la comodidad se ha convertido en un factor clave en las decisiones de compra, aumentando la demanda de productos listos para usar, fáciles de preparar y de solución alimenticia.
‘Fresh first’
De cara al futuro, Freshfel Europa reiteró las prioridades de su Manifiesto 2026–2030, defendiendo un enfoque «Fresh First», que sitúa la fruta y verdura en el centro de las políticas alimentarias, de salud y sostenibilidad.
El sector de frutas y verduras y las autoridades públicas deberían unir fuerzas para construir una actitud de consumo sostenible basada en los beneficios de las frutas y verduras frescas para el planeta, el clima y la salud de los propios consumidores. «No se puede comprometer la urgencia de las acciones necesarias para abordar el desafío del consumo, especialmente entre la generación más joven», concluyen desde Freshfel.

















