Una tesis doctoral de la Universidad Miguel Hernández (UMH), de Elche (Alicante), ha identificado nuevas propiedades repelentes e insecticidas de sustancias naturales para controlar el pulgón en cultivos hortícolas, que podrían convertirse en una alternativa más sostenible a los fitosanitarios convencionales.
El trabajo, realizado por el ingeniero agrónomo Félix Martín Pérez en el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (Imida), demuestra que determinadas nanoemulsiones elaboradas a partir de compuestos presentes en aceites esenciales son eficaces para reducir las poblaciones de pulgones en cultivos como el pimiento y el melón, según un comunicado de la UMH.
«El objetivo era utilizar sustancias de origen natural, que ya sabemos que afectan a los insectos, pero formulándolas de forma que sean más estables en el tiempo y eficaces en condiciones reales de cultivo», ha explicado el autor de la tesis.
La incidencia de pulgones ha aumentado
En Almería, Murcia y Alicante -principales zonas productoras de hortalizas en Europa-, la incidencia de pulgones ha aumentado en los últimos años.
Concretamente, destacan los daños causados por dos especies de pulgón: Myzus persicae (Sulzer) y Aphis gossypii Glover.
Las temperaturas invernales más suaves favorecen la aparición temprana de colonias, cuando las plantas son más vulnerables.
A ello se suma que muchas especies de pulgón han desarrollado resistencias a los insecticidas habituales y que la normativa europea impulsa una reducción drástica del uso de productos químicos de síntesis en la agricultura.
«Nos encontramos en un escenario muy complejo: menos insecticidas disponibles y plagas cada vez más adaptadas», ha señalado Martín Pérez.
Por ello, la búsqueda de alternativas compatibles con el medioambiente, la salud humana y la fauna auxiliar se ha convertido en una prioridad.
Desarrollo de nanoemulsiones
La tesis se centra en el desarrollo de nanoemulsiones, formulaciones que permiten mezclar aceites y agua de forma homogénea y estable en el tiempo.
«Una nanoemulsión es algo parecido a una mayonesa, en el sentido de que conseguimos ligar sustancias con distintas propiedades, pero con gotas miles de veces más pequeñas”, ha detallado el experto, para añadir: «Al reducir el tamaño de las partículas a escala nanométrica, protegemos los compuestos naturales de la degradación y mejoramos su efecto insecticida”.
Estas formulaciones permiten que los ingredientes activos permanezcan más tiempo sobre la planta y penetren con mayor facilidad en los insectos, lo que aumenta su eficacia incluso a bajas concentraciones.
En el estudio se evaluaron nanoemulsiones elaboradas a partir de sustancias presentes en la naturaleza, en concreto en aceites esenciales de cítricos, de anís, hinojo, jazmín o coco.
Así como una sustancia similar a la feromona de alarma de los pulgones, el farnesol, y otros compuestos naturales a modo de estabilizantes de la mezcla.
Efectos repelentes
«Algunas de estas formulaciones lograron reducir las poblaciones de pulgones en plantas de pimiento hasta un 80 % en ensayos en invernadero”, ha afirmado la investigadora del Imida y codirectora de la tesis María Jesús Pascual Villalobos.
Además, se observaron efectos repelentes muy significativos. «Hemos comprobado que algunos compuestos no solo matan a los pulgones, sino que también los ahuyentan, especialmente a los individuos alados, que son los primeros colonizadores del cultivo», ha indicado el profesor de la UMH y codirector de la tesis Pedro Luis Guirao.
Las nanoemulsiones desarrolladas presentan ventajas adicionales: requieren menos cantidad de producto, utilizan emulgentes de origen natural o de bajo impacto ambiental y son compatibles con la agricultura ecológica.
Esto supone un ahorro económico y una reducción del impacto ambiental, sin renunciar a la eficacia, según Guirao.











