La cadena Coop de Italia ha elaborado su informe anual sobre el escenario de la situación de las familias italianas, en el que han participado este año la cooperativa Apofruit y Legacoop Romagna.
Varias conclusiones, pero destaca el colapso al que se puede someter la cadena de suministro de frutas y hortalizas por los graves impactos del cambio climático.
El escenario global pesa sobre los italianos y la economía y las familias no son capaces de crecer. Los conflictos y el cambio climático repercuten sobre familias y empresas.
El aumento del precio de la energía representa un coste significativo para las actividades productivas y determina la cadena de suministro de las frutas y hortalizas.
El verano de 2026 ha marcado una línea roja y «marcó un nuevo salto cualitativo en los efectos del cambio climático», señala Mirco Zanotti, presidente de Apofruit Italia.
Temperaturas récords y varias semanas de sequías, interrumpidas por fuertes tormentas han complicado la fase productiva y la fase logística.
Comparativa
La comparativa entre Italia y otros orígenes europeos es «despiadada, ya que España nos supera en productividad y crecimiento», recuerda Paolo Lucchi, presidente de Legacoop Romagna.
El único dato positivo para Italia es la inflación, inferior a la media europea, aunque la percepción de los italianos es diferente.
El precio de la energía no ayuda mucho, y «los productores son los grandes perjudicados, así como las empresas procesadoras y los detallistas», recuerda Lucchi.


















