La Federación de Consumidores y Usuarios CECU ha presentado una denuncia ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para que investigue los márgenes en la distribución frente a la inflación.
En un comunicado difundido este jueves, CECU ha alertado de que el precio de los alimentos acumula una subida de cerca del 30 % desde 2021, casi el doble que el Índice de Precios de Consumo (IPC) general.
La organización ha solicitado a la CNMC que abra una investigación para aclarar los motivos de esa brecha, como se ha hecho en Italia, y detectar si se han dado prácticas fraudulentas.
Según el análisis de CECU, los precios de la alimentación han registrado un «fuerte incremento que no se limita al momento de mayor inflación, sino que persiste cuando esta se reduce».
La estabilización de precios está siendo más lenta en la alimentación que en el conjunto de la economía, con un encarecimiento que afecta sobre todo a productos esenciales como las frutas frescas (+24,3 %), las legumbres y hortalizas frescas (+26,2 %), la carne de vacuno (+26,1 %), la carne de porcino (+29,3 %) y la leche entera (+39,4 %).
CECU ha advertido de que esa inflación tiene un «gran impacto directo en la economía de los hogares y su capacidad para tener una alimentación adecuada», mientra que los agricultores y ganaderos siguen denunciando márgenes reducidos que no cubren sus costes de producción.
Esto plantea interrogantes sobre el reparto del valor en la cadena agroalimentaria, según CECU, que ha instado a las autoridades a «investigar y, en su caso, actuar» para evitar posibles abusos.



















