ASAJA Almería ha hecho balance de la campaña hortofrutícola 2025-26 en la provincia, que arroja un valor de la producción de 3.916 millones de euros, un 0,6 % más que hace un año.
Esta cifra demuestra, según ha afirmado la organización agraria en un comunicado, la «capacidad de resistencia» del sector almeriense, capaz de mantener ese valor de la producción pese a una campaña marcada por plagas, fenómenos climáticos adversos, incremento de costes e incertidumbre geopolítica.
Según los datos del balance hortícola de ASAJA Almería, la superficie cultivada en la provincia se ha situado en 33.720 hectáreas, un 1,5% más que en la campaña 2024/2025, mientras que la superficie en producción ha alcanzado las 50.230 hectáreas, un 1,8% más.
La producción total, sin embargo, ha descendido un 9,8%, hasta los 3,7 millones de toneladas, como consecuencia de los factores climatológicos y fitosanitarios que han marcado la campaña. Pese a ello, el valor de la producción ha subido ligeramente, con un incremento del 0,6%, hasta alcanzar los 3.916 millones de euros.
Tomate y pimiento retroceden en hectáreas, y aumentan melón y berenjena
En cuanto a la superficie por cultivos, el pimiento ha retrocedido un 2%, hasta las 12.420 hectáreas, y el tomate un 2,3%, hasta las 8.550 hectáreas respecto a la campaña anterior.
Por el contrario, el resto de cultivos han incrementado su superficie: el pepino un 3,6% (6.550 ha), el calabacín un 1,8% (7.870 ha), la berenjena un 5,5% (2.480 ha), el melón un 11% (2.842 ha) y la sandía un 7% (9.106 ha).
Balance producto por producto
- Pimiento. Reduce su superficie un 2%, hasta las 12.420 hectáreas, y su producción cae un 16%, hasta las 745.200 toneladas. Sin embargo, el precio medio de este cultivo crece un 6,7%, hasta los 1,44 euros por kilo, una subida que no ha sido suficiente para compensar la caída de la cosecha: el valor de la producción retrocede un 10,4%, hasta los 1.073 millones de euros.
- Tomate. Es uno de los cultivos que más cae en producción. La superficie desciende un 2,3%, hasta las 8.550 hectáreas, y la producción baja un 17,3%, hasta las 940.500 toneladas. El precio medio repunta un 11,6%, hasta los 1,06 euros por kilo, lo que amortigua parcialmente la caída de la producción: el valor de la producción se sitúa en 997 millones de euros, un 7,7% menos que en la campaña 2024/2025.
- Pepino. Registra uno de los mejores comportamientos económicos de la campaña. La superficie crece un 3,6%, hasta las 6.550 hectáreas, aunque la producción cae un 5,8%, hasta las 655.000 toneladas. El notable incremento del precio medio, un 18,2% más, hasta los 91 céntimos por kilo, impulsa el valor de la producción hasta los 596 millones de euros, un 11,3% más que en la campaña anterior.
- Calabacín. Repite la tendencia positiva del pepino. La superficie aumenta un 1,8%, hasta las 7.870 hectáreas, mientras que la producción retrocede un 16,7%, hasta las 354.150 toneladas. El fuerte incremento del precio medio, un 34,2% más, hasta los 1,06 euros por kilo, eleva el valor de la producción hasta los 361 millones de euros, un 11% más que en la campaña 2024/2025.
- Berenjena. Firma uno de los balances más sólidos de la campaña. La superficie crece un 5,5%, hasta las 2.480 hectáreas, y la producción aumenta un 2%, hasta las 359.600 toneladas. A ello se suma un notable incremento del precio medio, un 24,7% más, hasta los 1,21 euros por kilo, que dispara el valor de la producción hasta los 435 millones de euros, un 27,3% más que en la campaña anterior.
- Melón. Protagoniza el mayor crecimiento porcentual de toda la campaña. La superficie aumenta un 11%, hasta las 2.842 hectáreas, y la producción crece un 25,8%, hasta las 144.922 toneladas. El precio medio sube un 21,3%, hasta los 91 céntimos por kilo, lo que dispara el valor de la producción hasta los 132 millones de euros, un 52,6% más que en la campaña 2024/2025 consolidando nuevas variedades y mercados.
- Sandía. Incrementa su superficie un 7%, hasta las 9.106 hectáreas, con una producción que crece un 10,9%, hasta las 519.025 toneladas. Es, junto con el pimiento, el único de los grandes cultivos en el que el precio medio desciende, un 7,5% menos, hasta los 62 céntimos por kilo, aunque el valor de la producción logra crecer un 2,6%, hasta los 322 millones de euros. Cabe destacar que la campaña comenzó con buenos precios pero la tendencia fue a la baja al final de la misma.
Adversidad climática, fitosanitaria y costes
El descenso generalizado de la producción se explica por las borrascas y adversidades climáticas que se han vivido durante la campaña, así como las plagas que han afectado a los cultivos, como el Thrips parvispinus, la araña roja, la tuta, la mosca blanca o el rugoso, unidas a un incremento generalizado de los costes de producción, agravado por la incertidumbre derivada del conflicto en Oriente Medio.
En este contexto, el incremento generalizado de los precios medios ha resultado determinante para sostener el valor final de la campaña, compensando en la mayoría de los cultivos la caída de los cultivos.
Conclusiones
- El sector hortícola almeriense demuestra capacidad de resistencia, manteniendo el valor de su producción en 3.916 millones de euros (+0,6%) pese a una campaña marcada por plagas, fenómenos climáticos adversos, el incremento de costes y la incertidumbre geopolítica.
- El incremento generalizado de los precios medios ha compensado la caída de la producción en la mayoría de los cultivos, permitiendo sostener o incluso incrementar el valor final de la campaña.
- El pimiento y el tomate son los cultivos con mayor caída en el valor de producción (-10,4% y -7,7%, respectivamente), mientras que la berenjena (+27,3%) y el melón (+52,6%) registran los mayores crecimientos.
- El tomate y la sandía son especialmente sensibles a la importación de producción procedente de países como Marruecos o Senegal. Cuando estos países atraviesan problemas derivados de plagas, escasez de agua u otros factores, la entrada de producto importado se reduce y los precios en origen en Almería logran mantenerse, lo que evidencia el grado de dependencia de estos cultivos respecto a la competencia exterior.
- La campaña 2025/2026 confirma la fortaleza estructural del modelo agrícola almeriense, capaz de sostener su valor económico incluso en un contexto adverso sin precedentes recientes.
- La evolución de los precios durante la campaña ha estado marcada por la estabilidad, ya que no ha habido grandes caídas de las pizarras de precios a lo largo de toda la campaña.







