Además de que la oferta es limitada y está disparando precios entre los mayoristas alemanes y los importadores de Bélgica y Holanda, se une las consecuencias de una infestación previa de trips, muy evidente en algunas fincas alemanas.
Los mayoristas han incrementado el precio en un 17 por ciento en comparación con la semana anterior y el precio tope del puerro llegó a alcanzar los 1,11 euros por kilogramo.




















