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El campo protesta y mantiene la presión con un ojo puesto en Bruselas y la PAC

El campo español no ceja con su movimiento de protesta y mantiene la presión a las autoridades con manifestaciones multitudinarias en diferentes puntos de España, aunque con un ojo puesto en Bruselas, donde se discute la dotación de fondos con la que contará la próxima PAC.

Miles de agricultores y cientos de tractores han vuelto a salir a las calles en Murcia, Tortosa (Tarragona), Molina de Aragón (Guadalajara) y Mérida (Badajoz), unas movilizaciones que se repiten desde hace cuatro semanas y que se prolongarán por lo menos hasta mediados de marzo.

La jornada se ha visto salpicada por los incidentes ocurridos en Mérida, donde un periodista de Canal Extremadura resultó herido en el rostro por el impacto de una botella después de que un grupo de manifestantes tumbaran las vallas colocadas por la policía y las lanzaran contra los agentes, que también recibieron huevos, naranjas y palos.

Los participantes en las protestas han aludido tanto en sus carteles como en sus discursos a la negociación de los fondos de la PAC, enmarcada en la cumbre que mantienen los líderes de la UE para acordar el presupuesto comunitario de cara al periodo 2021-2027.

El Gobierno francés ha asegurado que el recorte en la PAC será más limitado y suave de lo previsto inicialmente con la propuesta del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, que rebajaba el presupuesto en un 14 % respecto al actual.

Según cálculos de la organización agraria COAG, un recorte del 14 % supondría a España perder cerca de 925 millones de euros en ayudas; en el caso de reducirse al 2 % -como se especulaba hoy-, la merma sería de 125 millones.

También se ha conocido la segunda estimación oficial de la renta agraria en España a cierre de 2019, que el Gobierno sitúa en los 26.234 millones de euros, un 8,4 % por debajo de la registrada un año antes e inferior también a la de 2017 y 2016.

Entre las movilizaciones en España, la concentración más multitudinaria se ha producido en Murcia, con cerca de 7.000 personas y unos 400 tractores según los convocantes, unas cifras que han desbordado las expectativas.

Los manifestantes han realizado un recorrido por el centro de la ciudad, entre el Palacio de San Esteban y la sede de la Delegación del Gobierno central en Murcia.

La región, de marcado carácter agrícola debido al fuerte peso económico del sector hortofrutícola, se ha volcado en unas protestas que son un «grito a la desesperada» por la supervivencia de la actividad primaria, según el representante de COAG, Miguel Padilla, una de las tres organizaciones agrarias convocantes junto a Asaja y UPA.

Padilla ha lamentado los «precios penosos» e «imposibles de soportar» que reciben los agricultores, dado que los costes de producción se sitúan por encima de los ingresos.

Entre los manifestantes, trabajadores del sector hortofrutícola han advertido de que uno de los grandes problemas es, en su opinión, la entrada de productos de países terceros que se venden a un precio inferior al suyo, debido entre otros factores a que los requisitos en sus zonas de origen no son tan exigentes como en la UE.

En Tortosa (Tarragona), más de 200 tractores han pasado por el centro de la ciudad para exigir que se tomen medidas cuanto antes.

Similares cifras se han registrado en Molina de Aragón (Guadalajara), donde otros 200 tractores y aproximadamente 200 agricultores a pie han recorrido sus calles en protesta por la falta de rentabilidad de sus explotaciones.

En Mérida -en un acto no convocado por las tres grandes organizaciones agrarias, sino por La Unión, Aseprex y la Asociación Valle del Jerte-, centenares de agricultores han pedido «precios justos» apoyados por el sonido de cencerros, bidones metálicos y ahumadores apícolas.